Los libreros se concentraron en Valencia ante la sede de la Consellería de Educación para exigir el pago de los bono-libros
A día de hoy, la deuda asciende a 36 millones de euros
El pasado viernes, los libreros de la Comunidad Valenciana, entre ellos algunos de Petrer, se concentraron en Valencia ante la sede de la Consellería de Educación para exigir el pago de los bono-libros que la administración autonómica distribuyó entre los alumnos de primaria como forma de pago de los libros de textos el pasado mes de septiembre y que todavía no ha liquidado a los libreros.
Pedro Pérez, uno de los quiosqueros de nuestra localidad que acudió a la concentración de protesta, ha explicado que la deuda asciende a 36 millones de euros lo que significa que a cada librero valenciano se le debe una media de 8.000 euros.
Ha apuntado, además, en estos momentos para este colectivo esta situación es más que preocupante porque, además, de tener que hacer frente a la crisis, no hay que olvidar que en la venta de libros de textos existe una fuerte competencia con las grandes superficies y, también, se trata de artículos con un margen comercial muy escaso a lo que hay que sumar, también, los descuentos que se aplican a los clientes.
Asimismo, Pedro Pérez ha explicado que esta acción de protesta se decidió llevar a cabo después de casi dos meses de haberse superado el plazo de 50 días que la Consellería de Educación se comprometió a hacer efectivos los bono-libros, a principios de septiembre.
Ahora, el compromiso de la administración autonómica es abonar un porcentaje de la deuda entre la última semana de enero y finales de febrero y a partir de ahí establecer un calendario de pagos.
De momento, según ha apuntado Pedro Pérez, no se ha decidido cuando van a continuar con las acciones de protesta ya que están a la espera de ver cuándo y cuanto se realiza el primer pago.
Por último, ha comentado que todo este problema se debe a una falta de seriedad de la Consellería Educación porque para tener contentas a las familias y cumplir con el compromiso de los bono-libros ha utilizado a los libreros.