Doctor Clown en el Hospital
El Hospital de Elda inicia un proyecto de animación de Doctor Clown para niños
El Hospital General Universitario de Elda ha iniciado un proyecto de animación de Doctor Clown por el que los niños ingresados en el Servicio de Pediatría reciben los fines de semana la visita de payasos que a través de diversas actividades rompen la rutina de los pacientes, haciendo su estancia más agradable, y propiciando una pronta recuperación.
El proyecto, que se lleva a cabo con la colaboración de voluntarios formados en la técnica del Clown mediante un curso de clown hospitalario en la Fundación Paurides González de Elda y que tiene una duración inicial de un año, que podrá ampliarse posteriormente, está basado en la idea de Patch Adams de tratar a los pacientes con la terapia de la risa, que consiste en mejorar la salud del paciente mediante técnicas alternativas, empleando el humor como eje central de cada intervención.
Velar por la salud mental del niño y potenciar los pensamientos positivos son los objetivos generales del proyecto, mientras que entre los específicos se encuentran mantener la salud y las necesidades psicosociales del niño ingresado, disminuir el impacto que puede causar el personal de sanidad, desarrollar una actitud positiva frente a la enfermedad, iniciar técnicas de reforzamiento positivo, aumentar las relaciones interpersonales, eliminar habilidades sociales negativas adquiridas, facilitar en el niño un reencuentro con su universo infantil, posibilitar su deseo de afirmación y juego, y desdramatizar la estancia hospitalaria y lo que ello implica.
Para conseguir estos objetivos, grupos de payasos visitan los sábados y domingos por la mañana a los niños ingresados en el Hospital de Elda para llevar a cabo actividades en las que, partiendo del juego de la improvisación, se abre un abanico de posibilidades artísticas, como animación, magia, malabarismo, música, cuentos, marionetas, diálogo y humor.
Entre las características que permiten que estos payasos cumplan con sus objetivos destacan su capacidad para crear un ambiente mágico mediante la espontaneidad, su flexibilidad y su alto nivel de adaptación y socialización para encontrar su propio lugar dentro del ambiente hospitalario. Asimismo, deben tener en cuenta la edad del niño, su estado físico y emocional, y el de sus padres.
La coordinadora del proyecto, Marta Maestre, explica que “con esta actividad pretendemos romper la rutina de los pacientes, ya que durante su ingreso su vida se convierte en una monotonía. Y estamos convencidos de que estas actividades pueden ser muy productivas para el estado psicológico de los niños ingresados”.