Maíz palomero
A la hora de plantar maíz palomero hay que tener en cuenta que la
tierra tenga un buen drenaje, que reciba muchas horas de sol y que la
parcela esté al menos de 30 metros de una plantación de otro tipo
de maíz para evitar una polinización cruzada
Una vez el terreno
esté preparado, las semillas debes de plantarlas en pequeños hoyos
a un profundidad de 1.20 cm, dos en cada uno de ellos, y con una
distancia entre ellas de entre 20 y 25 cm. En el caso, de que se
cultive en hileras de debe de dejar entre una y otra entre 45 y 60
cm. Cuando la planta tenga una altura de 10 cm, es el momento de ir
eliminando algunas de ellas, hasta que estén separadas por unos 30
cm.
No hay que olvidar que el maíz palomero es una planta sedienta
por lo que requiere mucho agua y el riego debe de ser frecuente,
principalmente a partir de la formación de la mazorca. También, es
recomendable usar un fertilizante para ayudarle a que crezca pero no
de forma frecuente, unas dos o tres veces desde que se planta hasta
que se cosecha. Sin dañar las raíces de la planta, es aconsejable
trabajar la tierra que rodea el maíz y quitar las malezas para
evitar que se beneficien del agua y los nutrientes que necesita esta
planta para crecer.
Dependiendo de cuando se haya sembrado, la
cosecha se iniciará entre 85 y 120 días después de haberlo
plantado pero siempre después de que el maíz se haya secado en la
planta, es decir, cuando las vainas estén secas y los granos duros.
Primero hay que quitar la mazorca del tallo y a continuación las
vainas.
Una vez realizada la cosecha, las mazorcas, ya sin vainas, se
deben de almacenar en bolsas de red, en una zona seca, cálida y bien
ventilada, durante dos o tres semanas. Para comprobar si el maíz
palomero está bien seco, en una olla con un poco de aceite bien
caliente vierte un pequeño puñado de granos, si revientan es que ya
está listo pero si se pega a la olla habrá que dejarlo secar y
curar un par de semanas más.