La familia Loaysa: señores de la villa de Petrer
Por: JAUME PÉREZ ALCARAZ
Petrer rememora este fin de semana uno de los pasajes históricos
más destacados de su larga historia. Se trata de la llegada de Jaime
I a nuestras tierras para la pacificación y restauración de la paz
tras la revuelta mudéjar acaecida entre los años 1264-65 en las
tierras murcianas y valencianas. Aprovechando esto, esta sección
aproxima a los lectores a la familia Loaysa, conocida por ser los
señores de la villa de Petrer en un periodo que se extiende casi
doscientos años. Sin embargo, la dificultad que presenta conocer con
exactitud quién y cuándo fue el primer Loaysa en obtener el señorío
de Petrer ha reportado bastante confusión.
La llegada de esta familia a nuestras tierras se contextualiza
durante el periodo de conquista cristiana, cuando tras el Tratado de
Almizra (1244), el infante Alfonso -futuro Alfonso X “el Sabio”-
donó territorios entre los nobles, eclesiásticos y caballeros que
habían apoyado al rey castellano en la campaña de Murcia. Tras la
muerte de Fernando III y la subida al trono de su hijo Alfonso,
casado con doña Violante -hija de Jaime I-, que había sido criada
por Jofré de Loaysa -ayo de doña Violante-, le fue donado el
señorío de Petrer en compensación por los servicios realizados,
aunque desconocemos la fecha exacta.
Hay que advertir que, a partir
del privilegio rodado otorgado por Alfonso X el Sabio, Jofré de
Loysa donó en favor de su hijo García Jofré de Loaysa en el año
1258, la villa y el castillo de Petrer, expuesto de la siguiente
forma: “conoscida cosa sea a todos los omes, que esta carta vieren
como yo don Jufre de Loysa do a vos García Jofre mi fijo mayor toda
la villa, y todo el castillo que dizen Pedres (Petrer), con todos los
vasallos que ha y… con todas sus pertenencias y con todo quante me
hy dio mi señor el rey don Alphonso con su carta plomada…”
Como
dato curioso y que pocos conocen, en la capilla de San Juan Bautista
de Santa María la Real de las Huelgas de Burgos, mandada construir
por Jofré de Loaysa, podemos observar los restos de Jofré y su
esposa Jacometa García. García Jofre de Loaysa I, II señor de
Petrer, fue el verdadero protagonista de la revuelta mudéjar de
1264-65 que se extendió por Petrer, siendo rendida y pacificada la
plaza por Jaime I de Aragón -acontecimiento recogido en la obra
teatralizada La Rendición escrita por Paco Mañez-.
El siguiente
sucesor de esta familia nobiliario fue Juan García de Loaysa I , III
señor de Petrer, quien hubo de enfrentarse a numerosos problemas
familiares que, en un contexto bélico entre la corona castellana y
aragonesa por los territorios fronterizos, consiguió poseer tierras
tanto valencianas como murcianas. Su tenencia destacó por un periodo
de conflictos entre los pobladores de Petrer y el señor, haciendo
llegar las quejas al propio rey Jaime II, pues, al parecer, “no
respetaba los privilegios otorgados por sus antecesores y por él
mismo, no permitiéndoles vender sus propiedades ni trasladarse a
lugares bajo protección real”.
Del IV señor de Petrer, Juan
García de Loaysa II, tan solo se conoce su labor como lugarteniente
de adelantado mayor de la frontera y reino de Murcia. Será su hijo,
García Jofré de Loaysa II, siguiendo con un contexto bélico entre
las dos coronas, quien participó activamente en la Guerra de los dos
Pedros (1356-1367). Aunque en un primer momento apoyó al rey
castellano, las amenazas del rey aragonés le hicieron reconsiderar
la posición, cambiando de bando en el último momento y rindiendo
homenaje a Pedro IV de Aragón.
Asimismo, la actitud para con los
aragoneses siempre fue incierta y ambigua. Sus descendientes, Juan
García de Loaysa III, VI señor de Petrer, y su hermana, Leonor
García de Loaysa, VII señora de Petrer, obtuvo del primero el
señorío tras no tener descendencia. La muerte de esta sin herederos
provocó la tenencia de la villa y el castillo de Petrer a su marido
Joan de Rocafull quien, tras su fallecimiento, pasaría sus
pertenencias a su hermano, Pere de Rocafull. Sin embargo, en apenas
dos años, el señorío de Petrer sería vendido a Eximen Pérez de
Corella, el 27 de abril de 1431, por 121.000 sueldos. Con esta venta
se ponía fin a más de cientosesenta años de los Loaysa como
señores de Petrer.
PARA SABER MÁS:
Los datos han sido extraídos del artículo “Los
García de Loaysa, señores de Petrer (1252-1431)” realizado por
Gabriel Segura y Mª Carmen Rico y publicado en la revista Festa
2011.