Película: Paco Mollá
Conocí a Avelino Martínez en el hospital comarcal cuando
nuestros hijos Noé y Ana vieron la luz por vez primera. Aquel
agradable e íntimo encuentro propició una relación de amistad que
reveló inquietudes comunes en cuanto al interés y admiración por
la obra poética de Francisco Mollá Montesinos.
Llegamos a la
conclusión que una película sobre Paco Mollá acercaría sus
poemas a mucha gente. He de confesar que mi propuesta no iba más
allá que la de confeccionar un video casero. Sin embargo, Avelino,
conocedor del mercado audiovisual, no tardo en convencerme de que la
película que nos proponíamos realizar debería tener la suficiente
calidad para poder ser exhibida en cualquier televisión. Era
necesario elaborar un buen guión y sondear las posibilidades de
obtener financiación.
Se contaba con lo fundamental: una entrevista
grabada en la casa del poeta que se convirtió en la base y
desarrolló del guión y de la película. Entrar a grabar en la
cárcel Reformatorio de Adultos de Alicante, donde estuvo preso Paco
Mollá y donde murió el poeta oriolano, Miguel Hernández no resultó
fácil. Aquel destartalado y viejo edificio se encontraba en obras
y su función había dejado de ser presidio, lo iban a reconvertir
–que paradoja- en palacio de justicia.
Nos movilizamos. Visitamos a
Enrique Cerdán Tato, amigo y cronista de Alicante quien nos dirigió
al Teniente Fiscal de la Audiencia Provincial, Miguel Gutiérrez
Carbonell. El Ministerio de Justicia ya no tenía la competencia pues
habían comenzado las obras y autorizar la entrada correspondía a
una gran empresa a la que se había le adjudicado la contrata.
Visitamos el estudio del arquitecto que dirigía el proyecto, pero se
encontraba en México de viaje.
Desolados y casi derrotados la
providencial nos envió a José María Perea, ex concejal del
Ayuntamiento de Alicante y periodista, José María Perea quien nos
consiguió poder entrar en un lugar donde todos querrían salir, la
cárcel. De aquel momento de grabación se pueden contar algunas
anécdotas ya que en la cárcel pudimos reunir a un buen número de
actores del grupo de teatro Arenal de Petrer, a amigos, familiares y
admiradores del poeta, algún albañil de la obra.
Nadie cobro por su
participación. Cuando nos preguntan qué tiene la película de
extraordinario, contestamos que su valor reside en la extensa
entrevista, única e irrepetible grabada en la casa del poeta, donde
nos cuenta sus vivencias, sus ideas filosóficas, religiosas,
literarias, políticas… Es una suerte que el milagro del cine
conserve y haga presente la imagen, el hombre y la voz conductora de
su torrente poético. La película se presentó al público por
primera vez, el 10 de diciembre de 1992, en el antiguo salón de
actos de Caixapetrer.
Desde entonces han pasado veinticinco años y
es más que evidente que la grabación y el montaje de película han
quedado técnicamente obsoletos, además, contiene algunas
incorrecciones narrativas sobre hechos que hemos sabido mejor años
más tarde. Es evidente que los medios de producción digital y los
efectos especiales al alcance hoy dejan en la prehistoria a los
utilizados en el documental, aunque es cierto que guarda cierta
dignidad.
Siempre fue nuestro propósito dar difundir la obra poética
de Paco Mollá, dar a conocer sus libros y con el documental hemos
aprovechado cualquier ocasión para ponerla en las manos de cuantos
poetas o escritores hemos podido como han sido Mario Benedetti o E.
Cerdán Tato, entre otros. Esta voluntad de difusión nos llevó a
presentar la película en la quinta edición del mercado
cinematográfico independiente europeo, Euro-Aím, celebrado el 25 de
junio de 1993 en San Sebastián.
Previamente, la película había
sido subtitulada en lengua inglesa y más tarde, seleccionada por una
empresa de Bruselas para ser proyectada junto a otras 36 cintas que
presentaba España. Nos indicaron que había posibilidad de que
fuera adquirida por cadenas de televisión, pero el alto coste y la
falta de apoyo económico por parte de organismos oficiales, hizo
imposible nuestra asistencia. Hemos oído alguna vez, que la obra
poética de Paco Mollá no tiene la calidad necesaria para figurar
en los libros de texto de los colegios y los institutos, que es un
producto literario menor destinado a amigos y familiares.
Se
equivocan los que así piensan. Quizás sea necesario dar una
difusión más amplia a su obra literaria. Sin menos cabo del
esfuerzo positivo que están realizando el Ayuntamiento y la
Fundación que lleva el nombre del poeta, por ejemplo, fue una
oportunidad perdida la que brindó el año de conmemoración del 75
aniversario de la muerte del poeta Miguel Hernández para dar a
conocer fuera de los límites provinciales los poemas y las vivencias
que Paco Mollá escribió en la cárcel al lado del poeta universal.
Para terminar, queremos dar las gracias al Ayuntamiento, al Concejal
de Cultura, a la Fundación y a la Asesoría Navarro por su esfuerzo
económico realizado en la edición gratuita del documental, sobre
la vida y la obra de un hombre bueno que nos enseñó con sus versos
y su ejemplo el camino de la naturaleza, la belleza, la paz la
solidaridad y muchas cosas más. Gracias.