Conociendo mejor a nuestros vecinos peludos
Te cruzas a diario con ellos. Intercambiáis miradas, A veces,
escuchas sus discusiones. Y ellos te escuchan a ti. Están siempre
presentes. Son tus vecinos peludos, esos gatitos urbanos que siempre
rondan por nuestras ciudades en busca de alimento y refugio. ¿Por
qué no conocerlos un poco mejor?
Los gatos ferales o urbanos habitan
en las ciudades de manera independiente o en colonias conformadas por
varios miembros. Muchos de ellos, toleran la presencia humana, pues
su alimentación y su refugio dependen en gran medida de ella. No
obstante, no podrían vivir en casas o en refugios para animales, ya
que, al no haberse socializado a tiempo, tienen miedo a los seres
humanos. Los felinos urbanos, animales territoriales, suelen habitar
en lugares donde puedan satisfacer sus necesidades básicas.
Sobre
todo, elegirán su residencia en función de las posibilidades para
conseguir alimentos. Habitualmente, se asientan en patios o
descampados. Sin embargo, a medida que ha crecido la urbanización de
nuestras ciudades, también se ha reducido la cantidad de espacios en
los que los gatitos urbanos pueden habitar. En este sentido, también
se han convertido en más dependientes para satisfacer sus
necesidades alimentarias al mismo tiempo que han crecido los peligros
a los que se enfrentan (atropellos, exposición a los malos tratos al
ser más visibles, etc.). Es frecuente escuchar entre personas poco
amantes de los gatitos que se los debería desplazar fuera de los
núcleos urbanos.
No obstante, se ha de tener en cuenta que, con este
movimiento de población, se produce lo que los ecólogos denominan
un nicho vacío: puesto que el espacio que ocupaban los antiguos
felinos es apto para la supervivencia de estos animales, pronto otros
nuevos gatitos repoblarán el lugar. Por eso, la mejor solución es
el mantenimiento de una convivencia pacífica entre humanos y
felinos, que pasa por proporcionarles a nuestros vecinos unos mínimos
cuidados alimentarios, de refugio y veterinarios para que se
encuentren en un estado de salud óptimo. ¿Para qué tener gatitos
débiles y enfermos cuando podemos tener peluditos saludables y
felices?