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jueves, 17, septiembre, 2026

Sobré Dámaso Navarro

Sobré Dámaso Navarro

Bonifacio Navarro y Antonio Bernabé
No sé si a ustedes le ocurre, pero puedo asegurar que es mi caso, pues, cuando estoy en la calle que lleva el nombre de Dámaso Navarro o bien escucho su nombre en la radio unido a la oferta de una ferretería, al pan recién hecho o las bondades de una farmacia, vienen a mi memoria una multitud de recuerdos aderezados con momentos vividos que dieron color a proyectos comunes junto a risas y fracasos que compartimos juntos. Esas emociones que nacen del recuerdo viajan al tiempo presente y emergen sin permiso cuando menos los esperamos.

Irrumpieron en la inauguración en 1999 del Museo Arqueológico que lleva el nombre de Dámaso, también hicieron acto de presencia durante la exposición de las mejores piezas del museo de Petrer en el Museo Arqueológico de Alicante, El Marq, calificado como uno de los mejores de Europa. Aquellos instantes de máxima alegría e inevitable tristeza por los que definitivamente ya no estaban se mezclaban con unas lágrimas que asomaban, sin percatarnos que a nuestro alrededor, flotaba una sonrisa de una tenue cara, con gafas de pasta oscura y patillas largas. Hace unas semanas, las páginas de El Carrer publicaron un excelente artículo con la firma de Francisco Máñez Iniesta en las que evocaba con la fuerza de la amistad y el sentir del corazón, la profunda huella dejada por Dámaso Navarro durante los años que vivió con todos nosotros, fue un amigo y compañero que se hacía de querer y Paco Máñez lo describe en su artículo de manera precisa, sin embargo, no se refiere en ningún momento al compromiso político adquirido por Dámaso.

Quiero recordar que a principio de la década de los setenta, Dámaso, además de ser el alma y motor del grupo de arqueología, dirigió el Boletín del Club de la Juventud y coordinaba un grupo de estudio y lectura en la Organización Juvenil Española OJE, además, formaba parte de un grupo de amigos que se reunían en la clandestinidad para estudiar economía marxista, el I tomo de El Capital de Carlos Marx, con la supervisión del Profesor de Geografía e Historia de la Universidad de Valencia, José María Bernabé, de Petrer, quien resolvía las dudas durante sus periódicas visitas a la ciudad.

Aquel grupo de estudio se coordinó con trabajadores de varias fábricas de calzado, alguno de ellos expedientados por el Sindicato Vertical, como José Leal y, sin abandonar el estudio del proceso histórico, que comprendía desde el origen del hombre hasta la aparición del capitalismo se emprendió la difícil tarea de crear y coordinar a los distintos grupos de fábrica para hacer frente a la reestructuración salvaje de la industria del calzado que pretendía llevar a cabo el gobierno.

Todo aquel incipiente movimiento de protesta necesitaba un medio de prensa de difusión común, una “Tribuna” donde los grupos clandestinos pudieran expresar libremente su opinión, denunciar los abusos y la explotación patronal y la farsa del Sindicato Vertical, CNS. Digo esto, porqué es importante que se conozca que durante el año 1972, 1973 y 1974, Dámaso Navarro formó parte de un grupo reducido que recorrió todo el término municipal, montes, casas abandonadas, cuevas… en busca de un lugar con las condiciones necesarias para esconder una multicopista, clichés, folletos y libros clandestinos, un lugar oculto donde imprimir un periódico que llevó el nombre de Unidad Obrera para la orientación y desarrollo de Comisiones Obreras en la comarca.

Cerca de un año tardó el grupo en encontrar el lugar adecuado. Una vieja cueva abandonada. Su parte exterior elevada construida de piedra se desplomó al poco de empezar las obras. Tras semanas y meses de trasportar cemento, ladrillos, maderas… y desalojados los roedores, se pudo realizar en el interior el uso previsto. Hace poco, hemos visitado la cueva de “El Vicari” en la partida rural de “Les Ventetes” y su deplorable estado conservación, es probable que cuando volvamos se haya hundido.

¿Habría que preguntarse si existe alguna ordenanza que proteja los lugares rurales con historia y ligados a la lucha por la democracia? Treinta y seis años desde de que Dámaso Navarro y los demás, hicieran posible que la dictadura franquista no fuera eterna y que la democracia volviera a este país, por olvido u omisión, muy pocos de los que escriben sobre la vida de Dámaso se refieren a su compromiso político por un mundo más justo. Como enunciaba el apartado “Conviene Saber” de Unidad Obrera: Dámaso Navarro fue un firme luchador por los derechos de los trabajadores.

 Confeccionaba y distribuía, con el riesgo de ir a la cárcel, el periódico Unidad Obrera. Dámaso Navarro fue uno de los principales impulsores de la Junta Democrática de Elda Petrer, asistiendo a sus reuniones provinciales. Dámaso Navarro simpatizaba y colaboraba con los sindicatos y los partidos de izquierda que tenían presencia en Petrer que luchaban por la ruptura con la dictadura franquista por métodos pacíficos a través pacto nacional para alcanzar la libertad y un estado democrático y de derecho. Nunca estuvo afiliado a ningún partido.

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