Una treintena de personas asisten a una charla sobre la III República
Para la analista política de Diario 16, dentro de un par de años España podría ser una República
Amparo
Blasco Gascó / Alrededor
de una treintena de personas asistieron a la charla titulada
“¿Proclamamos la Tercera República?” que ofreció la analista
política del Diario 16, Beatriz Talegón, en la sede del Ateneu
Cultural Republicà de Petrer.
Antes
de iniciarse el acto, que fue presentado por Vicent Brotons, la
conferenciante comentó que su intención era abrir un debate con el
público para analizar los retos que, a día de hoy, presenta España
con un Estado que, según sus propias palabras, está haciendo aguas
por la corrupción, en su separación de poderes y en todo aquello
que tiene que ver con un Estado Democrático y de Derecho.
Añadió
que una de las alternativas a esta situación y que solucionaría
gran parte de los problemas que, en la actualidad se encuentran
encima de la mesa, es empezar a hablar de los principios cívicos
republicanos y de lo que implica una ciudadanía consciente y que se
preocupe por participar y tomar decisiones de todo aquello que le
compete.
Además,
explicó que para dar solución a todos esos problemas es necesario
hablar de la educación, de los medios de comunicación que necesita
la sociedad, de los presupuestos participativos, de la transparencia
y de modernizar un país que está anclado en una mentalidad
imperialista, totalitaria y censora.
Asimismo,
apuntó que, en la actualidad, está confluyendo una serie de
factores que, a su parecer, indican que España podría ser una
República en un par de años. Factores como que los medios de
comunicación hablen de las corruptelas de la Casa Real, que el CIS
reconozca que se niega a preguntar a la ciudadanía en sus encuestas
sobre su opinión en cuanto a la Monarquía porque considera que no
es un problema para los ciudadanos cuando encuestas privadas indican
que más de la mitad de la sociedad española estaría a favor de una
República.
Asimismo,
subrayó que cree que en estos momentos los poderes que tejen todo el
entramado social, político y económico se están dando cuenta que
si España si realmente quiere consolidarse como una democracia,
equiparable a la de otros países europeos, la Monarquía carece de
la legitimación democrática necesaria para poder hablar de una
Jefatura de Estado.