“Carta de un perro a su dueño”
PACHI A. COLOMER
¡Hola! mi querido compañero, ha llegado el final de una etapa de
mi vida junto a tí. Una etapa en la que tú y yo, juntos, hemos
pasado unos momentos de alegría y felicidad, llevando a cabo una de
las aficiones que más nos ha gustado en esta vida, como es el arte
de la caza.
Yo siempre trabajando duramente para tí, porque tú para
mí has sido mi compañero inseparable, ese al que tanto cariño me
ha dado día a día y en el que, lance tras lance, en el monte, me he
entregado yo, inscansablemente, a tí, con el fin de llevarte ante
esas esquivas y escurridizas patirrojas que, con tan potente vuelo,
siempre te ponían el corazón a cien. Sabes que a través de todos
estos años junto a tí, yo siempre me he esforzado a pleno
rendimiento, con lo cual formábamos la pareja perfecta, tú eras mi
escopeta preferida y yo tu guía perfecto.
Sé positivamente que
siempre me has tratado muy bien y que, jornada tras jornada, te he
dado grandes satisfacciones y todo lo mejor de mí, a cambio de muy
poco, tan solo unas cuantas palmaditas y un poco de cariño. El día
que notes que mis cansadas patas y mis tres sentidos dejen de
funcionar, ten paciencia conmigo, es la señal de mi vejez y, sobre
todo, trata de entenderme.
Mi sustitución por otro ejemplar más
joven está presente y espero que este joven cachorro te pueda
ofrecer tan buenos lances como yo te los di a tí. Quiero que sepas
que tú, para mí, serás la persona más cariñosa que he tenido
siempre a mi lado y yo, para tí, el compañero en el que tu mente
jamás podrá olvidar nunca.
“MUCHAS GRACIAS POR CONFIAR EN MÍ,
(PEP)”