Andrè Stern defiende que el hecho de aprender, no existe
Andrè Stern disertó sobre la infancia, confianza, el aprendizaje y de por qué no somos capaces de aprender ciertas cosas y otras sí
Maite Román Cano / Este músico,
periodista, compositor y lutier, es director del instituto “Arno
Stern”, laboratorio de observación y preservación de las
disposiciones espontáneas de la infancia y ofreció la charla,
titulada “Jugar. El entusiasmo como motor de aprendizaje”, trató
de desvelar la filosofía educativa que defiende Stern basada en el
juego como método para aprender e insistiendo en la idea de que no
aprendemos aquello que no nos interesa, por eso, a lo largo de
nuestra vida, olvidamos la mayor parte de aquello que aprendemos en
los años de estudio.
Para Stern, la frase “soy malo en
matemáticas” no existe, ni se basa en nada científico, sino que
más bien lo correcto sería decir, “las matemáticas no me
interesan”, quedando liberados de la sensación de pensar que somos
malos en algo. En cuanto al juego y el papel que tiene en el
aprendizaje, Stern indicó que “sirve para activar los centros
emocionales desde el principio hasta el final y es lo primero que
quieren hacer todos los niños, por tanto, lo mejor es aprender
jugando”.