A propósito de la mujer trabajadora
MANUEL IBÁÑEZ HERNÁNDEZ
El día 8 de marzo, nos llega el Día Mundial de la mujer
trabajadora, con sus manifestaciones en todos los confines del mundo,
en pos de la igualdad hombre-mujer, a igual trabajo y horario, igual
remuneración económica. (Cosa lógica y natural). Pero hoy, aquí,
en este artículo, trataré de hacer un resumen de la mujer (no
trabajadora) mejor dicho, mujer que no cotizó a la Seguridad Social
los años exigidos para poder tener derecho al cobro de una pensión
económica laboral.
Las mujeres de los años 40-50, de la postguerra
civil española son, sin duda, las mujeres que levantaron la economía
de una España en ruinas de una postguerra que nos dejó mucho por
hacer y poco con que alimentar. Estas mujeres, en aquellas épocas,
se encargaban de criar a sus hijos, atender a su esposo, hacer las
labores propias del hogar, atender a sus familiares mayores, muchos
de ellos con enfermedades propias de la edad hasta que fallecían
(por aquel entonces, no existían ayudas Sociales ni habían
Residencias Geriatrícas)…etc y todavía hacían trabajos en casa
(clandestinamente para ayudar en la economía del hogar).
No es que
el esposo no trabajase, éste trabajaba más horas que tenía el día,
pero siempre venía bien la ayuda económica de la esposa. Y así,
podemos apreciar cómo la mujer de los años 40-50, actualmente, no
cobra pensión del gobierno por no haber trabajado en su vida. ¡¡QUE
IRONÍA, NO TRABAJARON EN SU VIDA!! Mejor dicho, no cotizaron lo
suficiente a la Seguridad Social.
Ahora entramos en la segunda fase:
Esas mujeres, con el paso de los años, se han convertido en abuelas
y en vez de tener un merecidísimo descanso
¡¡Ahí siguen, dando fruto a los gobiernos de turno!!. Me
explico: Durante muchos años hemos visto y seguimos viendo, a esas
mujeres (hoy abuelas) en las puertas de las guarderías, colegios y
centros de salud…etc…recoger y atender a sus nietos durante el
día, darles de comer, asearlos y vuelta a las guarderías y
colegios, hasta bien entrada la noche que sus padres se hacen cargo
de sus hijos…Y así, día tras día, año tras año, a pesar de
tener una edad avanzada con los propios achaques de la salud ¡¡Pero
ahí están!!.
Gracias a ellas, sus hijos han podido y pueden salir a
trabajar libres de sus hijos. ¿Qué ocurriría si estas abuelas, no
hiciesen este sacrificio por sus hijos y nietos? Por lo aquí
expuesto, se aprecia que la mujeres de los años 40-50, al no tener
suficientes años cotizados a la Seguridad Social, hoy, no reciben
ninguna pensión económica laboral de los gobiernos de turno.
Pero
quiero dejar constancia que estas mujeres que han dedicado toda su
vejez al cuidado de sus nietos y mayores, tienen bien merecido un
MONUMENTO EN EL SITIO MÁS VISIBLE DE LA CIUDAD.