¿Y nosotros… cuándo y cómo?
ISAAC MOLL BELLOT (SPIRITO DANCE STUDIO) / Cualquier autónomo sabe la trascendencia que tiene en su propia
vida la dedicación a su actividad profesional. En ocasiones es hasta
difícil hacer una distinción entre ambas cosas. Sobre todo si la
actividad a la que se dedica es una de sus grandes pasiones, como es
mi caso.
Tengo la enorme suerte de dedicarme a una actividad cultural
tan bella y enriquecedora como lo es el baile. Hace casi dos
años inauguré mi propia academia. Quien se haya embarcado en una
aventura similar podrá imaginarse la ilusión, el esfuerzo, tiempo y
dinero invertidos en el proyecto. Desde entonces me he considerado
afortunado por poder dedicarme a esta actividad apasionante. En mi
caso, la mayor parte de las actividades que se ofertan desde mi
academia consisten en bailar en pareja.
Por ese motivo, en la actual
situación me invaden un sinfín de dudas sobre cuál debe ser la
correcta reactivación de mi actividad laboral en la, tan nombrada,
“nueva normalidad”. La finalidad de esta carta es simplemente
transmitir mis dudas y preocupaciones al respecto. Son muchos los
negocios y establecimientos cuyos propietarios ya saben cómo deberán
proceder en la reapertura de los mismos. No obstante las academias de
baile parecemos pertenecer a un gremio olvidado en la actual
situación.
¿Cómo se supone que debemos enfocar nuestra actividad a
partir de ahora? ¿Podremos volver a ofertar actividades de baile en
pareja siempre y cuando se cumplan las medidas preventivas y de
higiene? ¿O por el contrario vamos a tener que reinventarnos y
transformar de forma radical las actividades que ofertamos? Soy
consciente de lo difícil que resulta esta nueva situación para
todos y sé que no es fácil prever y regular el funcionamiento de
todas las entidades que configuramos una sociedad tan diversa.
No
obstante, rogaría a las autoridades pertinentes que nos diesen una
información clara que nos permita reactivar nuestra actividad
profesional. De este modo, dentro de la dificultad que ya supone la
nueva normalidad para todos, podríamos continuar dedicándonos a
aquello que nos apasiona sin miedo a estar expuestos a denuncias u
otras consecuencias derivadas del incumplimiento de la normativa.
En
todo momento me gustaría reemprender mi actividad dentro de los
parámetros de la legalidad, pero para que eso sea posible necesito
que la normativa especifique de forma clara y concisa cuáles son los
límites y las posibilidades de mi actividad.
Espero que el hecho de
haber publicado esta carta en un medio como este consiga que el
mensaje tenga la suficiente resonancia como para que pronto podamos
conseguir información clarificadora que nos ayude a volver a poner
en marcha nuestra labor. Quiero pensar que se conseguirá, ya que,
tal y como reza nuestro lema,… ¡toda aventura empieza con un sí!