Entre gatos y perros
Los perros son considerados como los mejores amigos de los seres
humanos. Esta creencia popular está fuertemente instalada en la
sociedad. De acuerdo con la Red Española de Identificación de
Animales de Compañía (REIAC), en nuestro país, hay registrados
unos 13 millones de animales de convivencia. Siguiendo el estudio
realizado por Tienda Animal con datos referentes a 2019, el 89% de
las personas encuestadas convivía con un perro frente al 38% que
había optado por un gato.
Sabemos que los perros son fieles,
cariñosos, juguetones… Sin embargo, los gatos no se quedan atrás
en sus incontables ventajas. Optar por unos u otros depende más de
si las necesidades y atenciones que cada uno requiere son compatibles
con tu estilo de vida. Comparamos algunas de las más importantes
para ayudarte a tomar tu decisión:
1. Mayor autonomía. En general,
los gatos suelen ser más independientes que los perros. Por eso, si
pasas mucho tiempo fuera de casa, tu ausencia se le hará más
llevadera que a un can. Sin embargo, esto no quiere decir que los
felinos no necesiten socialización. También tendrás que dedicarle
parte de tu tiempo a estar con él, jugando y estimulándolo física
e intelectualmente. Eso sí: con la ventaja de no tener que sacarlo a
pasear.
2. Tan divertidos y juguetones como los perros: solo tienes
que echar un vistazo por Internet para encontrar gran cantidad de
vídeos hilarantes con protagonistas felinos. Es cierto que, quizá,
no puedas enseñar a tu gato a traerte la pelota o que, en cuanto a
actividades en espacios libres, esté un poco más limitado, pero eso
no significa que no necesite buenas dosis de jugueteos todos los
días. Si pruebas a deslizar un cordón por el suelo o a proyectar un
haz de luz sobre la pared, pronto comprobarás como esa bolita de
pelo tan pacífica de pronto se convierte en un remolino de locura.
3. Mejor si es adulto. Si te decides por un gatito adulto, tendrás
la increíble ventaja de encontrarte con un compañero que ya está
educado. Sabrá usar el arenero y el rascador y, por tanto, su
proceso de adaptación a tu hogar será mucho más fácil. Sin duda,
tanto gatos como perros, cada uno con sus características propias,
harán tu vida mucho más plena y feliz. Al final, el punto clave
reside en que la adopción de cualquier animal supone un compromiso a
largo plazo para el que has de estar preparado/a.