Pensaba que era tu amigo
ALFONSO JAVIER BONAL ROMERO
Pensaba que era tu amigo y te vas sin avisar, sin despedirte.
MANU, así, con letras grandes. Grande como grande eras tú. Grande
como la herida que dejas en todos los corazones de los que te
conocíamos, grande porque sólo los grandes dejan una huella tan
profunda que nunca podrá ser borrada, grande como grande es el vacío
que dejas en nuestras vidas y que nunca podremos llenar.
Pensaba que
era tu amigo y te vas sin despedirte, sin darme la oportunidad de
decirte lo mucho que te apreciaba. Tú tampoco me lo dijiste nunca a
mí, pero los amigos no necesitan decírselo, les sobra con esa
mirada, esa sonrisa, tu eterna sonrisa que nunca podré olvidar.
Pensaba que era tu amigo y te vas sin despedirte, pero cuando escribo
estas palabras me doy cuenta de que no te has ido, siempre estarás
aquí, tú no puedes irte, no puedes morir porque sólo mueren
aquellos que son olvidados y a ti no podremos olvidarte nunca,
siempre estarás en nuestros corazones, aunque dudo que existan
corazones tan grandes.
Pero no estoy triste Manu, estoy feliz. Feliz
porque he tenido la suerte de conocerte, feliz porque he tenido la
inmensa fortuna de compartir aunque sólo sea una pequeña parte de
tu vida, feliz porque sólo los mas grandes se convierten en
leyenda. …y cuando las generaciones futuras pregunten ¿quien era
el Manu? Yo les diré: El Manu era una gran persona, las más
grande. Yo lo conocí. Yo era su amigo.
Tu amigo Chiqui.