23.6 C
Petrel
jueves, 17, septiembre, 2026

La cantera de la Serra del Cavall, todo un atentado ecológico

Por: Amparo Blasco Gascó

Uno de los mayores daños ecológicos que se han cometido en el término municipal de Petrer es el causado por la explotación de una cantera de la ladera sur de la Serra del Cavall. Aunque la empresa Sebastián Navarro S.L. solo tenía licencia para extraer áridos en una superficie de 30.000 m2, en el año 2004, se comprobó que había actuación en más de 78.000 m2.

La empresa tuvo que hacer frente a una sanción de unos 600.000 euros pero mantiene la licencia que le permite seguir extrayendo áridos

Para evitar que las empresas hormigoneras siguieran extrayendo arena de uno de los espacios naturales más relevantes del término municipal de Petrer, como es el Arenal de L´Almorxó, el Ayuntamiento de Petrer, el primero de la Democracia con Vicente Maestre Juan al frente del mismo como alcalde, medió con los propietarios de la Sierra del Caballo para que la mercantil Sebastián Navarro S.L. explotara una cantera en esa montaña.

De esta forma, se consiguió que esa empresa dejara de intervenir no solo en la duna del Arenal de L´Almorxó sino también en el lecho del cauce de la Rambla de Puça, a su paso por este Paraje Natural Municipal.

Una empresa que disponía de permiso y licencia para explotar una cantera en un área delimitado pero que aprovechó ese espacio para instalar una hormigonera.

Pasaban los años y ninguna entidad, ni ningún organismo público controlaba la actividad real que se estaba desarrollando en esa cantera, a pesar de que en el Consejo Local de Medio Ambiente se denunciaba de forma reiterada ciertas acciones no legales que estaba cometiendo la empresa, entre ellas, verter el sobrante de los camiones cuba en los arcenes de carreteras secundarias y caminos del término municipal de Petrer.

No fue hasta principios de los años 2000 cuando el equipo de gobierno de coalición entre Esquerra Unida y Partido Socialista, encabezado por José Antonio Hidalgo, tomó cartas en el asunto.

Probablemente, en ese momento, nadie se podía imaginar el gravísimo daño que se estaba haciendo a la Serra del Cavall, todo un atentado ecológico

La insistencia del Consejo Municipal de Medio Ambiente y las quejas de los vecinos de la partida de la Pepiosa fueron decisivas para que la administración local empezara a actuar.

No hay que olvidar que, además del daño ecológico que estaba sufriendo la Sierra del Caballo por la explotación de una cantera sin control alguno, los vecinos de esa zona tenían que soportar el corte de la carretera por parte de la Guardia Civil cada vez que se llevaba a cabo una voladura. Unos vecinos que constataban que esas explosiones controladas empezaban a dañar las estructuras de sus viviendas.

Aunque, realmente, se tuvo conciencia del daño ecológico que esta sufriendo esa emblemática sierra de nuestra localidad cuando la empresa solicitó permiso para ampliar la explotación de la cantera. Fue, en ese momento, cuando a través de unas fotos aéreas, encargadas por el Consistorio petrerense, se comprueba que la empresa sin licencia se había excedido en la extracción de áridos en un espacio de especial protección paisajística.

En concreto, en el año 1982, cuando inició su actividad, Sebastián Navarro S.L. disponía de una licencia para extraer en una superficie de 30.000 m2 pero, alrededor de una década más tarde, la extracción de áridos afectaba a 78.389 m2, es decir, 48.389 m2 más de lo permitido.

A partir de ahí, se puso en marcha toda la maquinaria legal. El primer paso fue elaborar un informe que, entre otros datos, incluía que el coste de extracción y mantenimiento ascendía a 1.666.750 euros, dictaminando, posteriormente, una sanción de 660.750 euros, en función, entre otros aspectos, por los beneficios obtenidos por la sobreexplotación.

En base a ese informe técnico, la administración local le abrió a la empresa explotadora de la cantera un expediente administrativo por una infracción urbanística por la extracción de áridos de forma ilegal en una superficie de 43.389 m2, catalogados como suelo no urbanizable de especial protección ecológico-paisajístico, ya que cabía la posibilidad de legalizar 5.035 m2 al tratarse de suelo no urbanizable tipo D que permite este tipo de actividad.

Como la cuantía de la multa quedaba fuera de la competencia municipal, el Ayuntamiento de Petrer, en diciembre de 2004, remitió el expediente sancionador a la Dirección Territorial que, meses después, envió a la Consellería de Territorio y Vivienda para su ratificación.

Pero para sorpresa de todos, casi un año después, en septiembre de 2005, la administración autonómica comunica al Consistorio que el expediente de sancionador por infracción urbanística abierto a Sebastián Navarro S.L. había caducado.

Mientras ese segundo expediente sancionador seguía su curso, la empresa seguía extrayendo áridos aunque solo en la superficie delimitada en la cuadrícula minera, es decir, en el área de 30.000 m2 para los que la empresa disponía de licencia

Un expediente por infracción urbanística que sí fue ratificado por la administración autonómica, dictaminando una sanción de alrededor de 500.000 euros.

La empresa no conforme con esa resolución recurrió pero, finalmente, el Tribunal de los Contencioso Administrativo falló a favor del Ayuntamiento de Petrer y la empresa Sebastián Navarro S.L. tuvo que hacer frente a una sanción económica de unos 600.000 euros.

Lo que nadie puede cuestionar es el grave deterioro que ha sufrido y sufre la Serra del Cavall por la explotación de esa cantera. Todo un atentado ecológico que ha generado una enorme brecha abierta en la ladera sur de esta sierra.

Regenerar la superficie en la que, durante más de dos décadas, se han extraído áridos es, probablemente, más que una utopía. Pero, al menos, si que se podría, en cierto modo, recuperar si se convirtiera en un vertedero de material inerte aunque el proceso sea muy lento y el resultado no muy satisfactorio.

Una recuperación en la que también tendría protagonismo la propia naturaleza que contribuiría a minimizar los daños generando una cubierta vegetal. Pero, de momento, la cantera sigue abierta, manteniendo su actividad de extracción de áridos, en la superficie de 30.000 m2 delimitados por la cuadrícula minera, en base a la licencia que para desarrollar esa actividad dispone la empresa.

Salir de la versión móvil