Por: Pilar Contreras Moreno
Entrar…
Comprobar que todo sigue intacto
frente al negro hollín de la chimenea.
Recorrer…
Eternidades repletas de hastío
y de distancia.
Descubrir…
El sonido persistente
de las horas prohibidas.
Olvidar…
Silencios interminables
que dañaron la cordura.
Saborear…
El almíbar afrutado
de una vieja esperanza.
Conseguir…
Liberar nuestras conciencias
de todo aquello que fuimos y seremos.
Perdonar…
Situar a un lado los recuerdos
y permanecer erguida
al filo de lo imposible