Por: Mª Gracia Giménez Figueras
Madres que nadie os enseña a serlo,
que el instinto maternal
lo lleváis siempre por dentro.
Luchadoras, trabajando sin descanso,
para que nada les falte
a sus hijos tan amados.
Madre la que te cría
te quiere y mima
que tus penas le duelen
como corona de espinas,
sufre si llegas tarde
y si enfermas ella te cuida.
Su amor es tan grande
que por tí daría su vida.
Amor incondicional,
nada pide y todo lo da.
Cuando te besa y abraza
dándote todo el cariño,
¿qué no daría una madre
por la felicidad de sus hijos?
Madre,
¡qué tesoro es una madre!
Y poco la valoramos
para lo mucho que vale.
Felicidades
a todas las madres.







