APANAH facilita la comunicación con las personas con sordera durante la crisis sanitaria
Se trata de seguir unas sencillas pautas por parte de la persona que habla
Luis Rico Navarro / Son días difíciles para muchos colectivos, también para Apanah,
la Asociación de personas con discapacidad auditiva, que ha tenido
que adaptarse a las circunstancias especiales que rodean a sus
integrantes para que éstos puedan gestionar de la mejor manera
posible esta crisis sanitaria.
De cara a la comunicación con las personas con sordera que pueden
acudir estos días a los centros de salud o emergencias, desde la
Confederación Española de Familias de Personas Sordas FIAPAS a la
que pertenece Apanah, recuerdan que son necesarias seguir unas pautas
sencillas que facilitan y apoyan la comunicación con una persona con
sordera y que pueden ser muy útiles para los profesionales de la
Sanidad, la seguridad, de emergencias, etc., y que tienen que
relacionarse con la ciudadanía en este momento de emergencia
sanitaria.
Hay que tener en cuenta también que con las mascarillas puestas
no es posible para la persona sorda leer los labios de quien le
habla, y la escucha es menos nítida e inteligible, por lo que se
añaden dificultades y es más importante, si cabe, que la persona
sorda esté entendiendo el mensaje.
Estas pautas son: no hablar nunca sin que esté mirando la persona
sorda; hablar de frente y con el rostro bien iluminado; situarse a su
altura con especial cuidado si se está ante una persona que nos
encuentra de pie o si se trata de un niño; hablar con naturalidad,
vocalizando bien pero sin exagerar, no hablar deprisa ni demasiado
despacio; utilizar un tono de voz normal, audible si se está en un
ambiente con ruido, pero sin gritar; utilizar frases sencillas, no
hablar con palabras sueltas ni con frases entrecortadas, usando un
vocabulario común; y si no entienden al que habla, repetir el
mensaje, cambiando alguna palabra por otra más sencilla pero
repitiendo la frase completa, intentando contextualizar el mensaje.
Por último, cabe recordar que, en caso de hospitalización,
cuando sea posible, hay que facilitar a la persona sorda el uso de su
prótesis auditiva y proveerle de pilas para su normal
funcionamiento.







