Luis Rico Navarro/ Miles de petrerenses salieron ayer a celebrar, un año más, la denominada Tardebuena, que se ha convertido en tradición popular antes de que las familias acudan a reunirse alrededor de una mesa y mantel para degustar las viandas preparadas para la Noche Buena.
Lo que comenzó como una cita anecdótica, ha pasado a convertirse en un evento multitudinario al que asisten personas de todas las edades en la confluencia de las calles Gabriel Payá y José Perseguer, gracias a la iniciativa privada del Pub Caché, secundada a nivel logístico por el Ayuntamiento de Petrer.













