Dormir es una necesidad fundamental para los perros. Aunque solemos prestar mucha atención a su alimentación, ejercicio y entretenimiento, el descanso también influye en su salud, aprendizaje y bienestar emocional.
Los perros adultos suelen dormir alrededor de 12 a 14 horas diarias, aunque estas cifras varían según la edad, la actividad y las características individuales. Los cachorros y los perros mayores pueden necesitar más tiempo de descanso.
¿Qué nos dice la ciencia?
En 2020, Rachel Kinsman y su equipo de Dogs Trust y la Universidad de Bristol investigaron los hábitos de sueño de perros jóvenes. Observaron que los cachorros de 16 semanas dormían más horas que los perros de un año, especialmente durante el día.
Por su parte, en 2017, Anna Kis y un equipo de investigadores de universidades húngaras estudiaron la relación entre el sueño y el aprendizaje canino. Sus resultados sugieren que determinadas características del sueño están relacionadas con la consolidación de la memoria.
Estas investigaciones nos recuerdan que descansar también forma parte del bienestar y del aprendizaje de nuestros perros.
Seis consejos para favorecer un buen descanso
- Respeta sus horas de sueño. Evita despertarlo innecesariamente para jugar o acariciarlo.
- Ofrécele un espacio tranquilo. Su lugar de descanso debe estar protegido de ruidos e interrupciones.
- Elige una cama cómoda. Adáptala a su tamaño, edad y necesidades físicas.
- Mantén rutinas estables. La regularidad en paseos, alimentación y descanso favorece la tranquilidad.
- Equilibra actividad y reposo. El ejercicio y el juego son importantes, pero también necesita recuperarse.
- Observa sus hábitos. Los cambios repentinos en el sueño, la inquietud nocturna o la dificultad para acomodarse pueden justificar una consulta veterinaria.
Lo que Nevado me enseñó
Durante los casi 16 años que compartí con Nevado aprendí que respetar su descanso era una forma de demostrarle cariño.
Siempre procuré ofrecerle un espacio tranquilo y una cama cómoda. Durante su etapa sénior, cuando aparecieron nuevas necesidades físicas, comprendí todavía más la importancia de adaptar sus cuidados.
Nevado me enseñó que querer a un perro no significa mantenerlo constantemente activo. También significa permitirle dormir, descansar y disfrutar de su tranquilidad.
Rosario Peiró
Docente, escritora y emprendedora. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Málaga (España) y licenciada en Psicología por la Universidad Fray Luca Paccioli (México), titulación que cuenta con declaración oficial de equivalencia al nivel académico de Grado en España.
Blog: www.nevadosiempresonrie.com
Academia: www.academianevadosiempresonrie.com







