Maite Román Cano / Aunque todavía están a la espera de conocer los resultados de las pruebas de ADN, la familia petrerense, Escribano Ramírez, podría recuperar los restos del bebé fallecido en 1971 en el entonces Hospital General de Alicante si se demuestra el parentesco. Jessica Escribano, supuesta hermana del neonato, relata que su madre dio a luz un 30 de junio de 1971, pero tan solo vio a su hijo vivo durante tres días, ya que el 3 de julio les comunicaron el fallecimiento y sin poder ver el cuerpo, con prisas y urgencia, se lo llevaron para darle sepultura en una fosa común del cementerio de Alicante a pesar de la insistencia del padre de traerlo a Petrer. Durante años, y tras ser conocedores de otros casos, han tenido la sospecha de que les robaron a su bebé recién nacido, de ahí la importancia de las pruebas de ADN que están en curso.
El cuerpo de dicho bebé fue exhumado en la primera de las diez fosas del cementerio alicantino donde se van a realizar excavaciones y para las que se ha pedido la colaboración de varios ayuntamientos para conseguir financiación, y también de la Universidad de Alicante, ya que la policía judicial no dispone de arqueólogos.
Precisamente, los equipos de excavación han detectado cuerpos de neonatos que no figuran en los datos oficiales en la fosa donde se han localizado los restos del bebé que reclama la familia Escribano Ramírez. De hecho, y según ha declarado el concejal de Cultura, Fernando Portillo, en estos días ha recibido información de otros casos aquí en Petrer de posibles bebés robados. Es por ello que, tanto Jessica como el concejal, instan a las familias interesadas a ponerse en contacto con la Asociación de Víctimas de Bebés Robados y Adopciones Irregulares de Alicante (AVA).
La familia de Jessica Escribano han querido agradecer todo el apoyo que han recibido del Ayuntamiento de Petrer así como del concejal de Cultura y Patrimonio, Fernando Portillo, quien los ha acompañado en distintos momentos durante las excavaciones.
Las exhumaciones se llevan a cabo a instancias del fiscal de Memoria Democrática de Alicante, Óscar Presa.







