El paro sube en enero en Petrer con 81 desempleados más
La cifra total de parados en la comarca del Medio Vinalopó es de 21.998 personas, 773 más que en diciembre de 2018
Maite Román Cano / El
paro ha subido en nuestra población en enero con 81 desempleados más
respecto al mes de diciembre de 2018 según los datos publicados por
los servicios públicos de empleo (SERVEF) y facilitados a UGT
Muntanya-Vinalopó-Vega Baja
en la zona del Medio Alto Vinalopó.
Además también consta que
enero finalizó con un total de parados en la comarca de 21.998
personas, una cifra que supone un aumento de 773 personas. En otros
municipios de la comarca también ha
aumentado como por ejemplo en Novelda con 249 más, situándose la
tasa de desempleo en 2.435, Aspe donde la tasa del paro ha subido en
145 persona y situándose en 2.169 o en Monforte del Cid donde el
desempleo ha aumentado en 123 personas con una tasa de 3.285.
Estos
datos siguen demostrando que el paro es muy estacional en nuestra
comarca. Por tanto, para
UGT estos datos siguen demostrando que la contratación está teñida
de temporalidad y parcialidad involuntaria. Las políticas de empleo
deben atender a varios puntos: dar prioridad a reforzar la protección
por desempleo, mejorando las prestaciones, contributivas y
asistenciales.
UGT insiste en que se deben ponerse en marcha ya
recursos adicionales para la protección de desempleados de larga
duración, así como es necesario llevar a cabo medidas de creación
de empleo para mejorar la empleabilidad y lograr la inserción
permanente de los desempleados, especialmente de los colectivos con
mayores dificultades de acceso al empleo. El inicio del año muestra
una tendencia que se repite anualmente: la finalización de la
campaña navideña y, como consecuencia, un aumento del paro junto a
una reducción de la afiliación a la Seguridad Social.
Todos ellos
son indicadores del carácter estacional que tiene buena parte del
empleo generado en el país.
En
definitiva, desde UGT planteamos la necesidad un giro a las políticas
económicas y sociales. Más empleo de calidad, combatiendo el paro
de larga duración y la precariedad laboral, deben ser objetivos
prioritarios de las políticas de empleo. Son factores necesarios
para lograr un crecimiento sostenible y una mejora de la
competitividad y del bienestar de la población.







