Visita a la Cruz de los Caídos
Después del verano se hará un informe que determine qué tipo de actuación se lleva a cabo con los símbolos franquistas en Petrer
Maite Román Cano / La comisión
permanente por la Memoria Histórica formada por representantes de la
Federación Valenciana de Municipios y Provincias y la Consellería
de Justicia, a la que posteriormente se adhirió el Ayuntamiento de
Petrer, visitarán mañana los restos de la Cruz de los Caídos
situados junto al acceso principal del Cementerio.
Los municipios que
han querido sumarse a esta comisión han tenido que aportar un
catálogo o dossier con todos los vestigios de la Guerra Civil y la
Dictadura ya sean monumentos, placas, símbolos u otros, que es
precisamente lo que ha hecho el consistorio petrerense.
Ahora, con
todo eso, lo que hacen los miembros de la comisión es visitar
aquellas poblaciones y ciudades que consideren para preparar un
informe que especifique de qué manera se debe aplicar la Ley de
Memoria Histórica en cada caso. En Petrer solo visitarán lo que
queda de la Cruz de los Caídos ya que, tal y como ha señalado el
concejal de Cultura, Fernando Portillo, es prácticamente lo único
que hay actualmente a excepción de una treintena de placas en
fachadas de edificios construidos en la década de los años 60 y en
las que aparece el símbolo franquista del yugo y la flecha.
Existen otros
vestigios pero están en el interior de la Parroquia de San
Bartolomé, no obstante, al no tratarse de un bien municipal ni vía
pública, no depende del Ayuntamiento su retirada. Eso más bien
debería ser a iniciativa y voluntad de la propia parroquia.
Si así lo
consideran, y si el informe recomienda la retirada o restauración de
algún símbolo, el Ayuntamiento deberá actuar en consecuencia, no
obstante, Portillo cree que no le darán mayor importancia por la
situación en la que están los restos de ese monumento que recordaba
a las víctimas del bando franquista durante la Guerra Civil y que se
encuentra en el cementerio desde 1982.
En cuanto al resto de
simbología, el consistorio ya se ha encargado de ir retirándolos
con el paso de los años y ahora solo quedan algunas pequeñas placas
en edificios construidos durante la dictadura.







