Unas 200 personas asisten a la concentración a favor de la vida
Entre los asistentes se repartieron lazos de color verde símbolo de la defensa de la vida
Unas 200 personas asistieron ayer a la concentración a favor de la vida que se celebró en la Plaça de Baix, a iniciativa de la Mayordomía del Santísimo Cristo del Monte Calvario, con motivo del Día Internacional de la Vida.
Desde la organización se entregó un lazo de color verde que simboliza el derecho a la vida que, según José Vicente Romero, tanto para la Mayordomía del Cristo como para las diferentes organizaciones que se adhirieron a la concentración como la “Plataforma Sí a la Vida”, es un regalo que desde el inicio hasta el fin de la misma es inviolable y hay que defenderla.
Además, José Vicente Romero se mostraba muy satisfecho por la alta participación ya que durante la mañana del domingo en Petrer se desarrollaron distintas actividades tanto de carácter festero como deportivo.
Por su parte, Pepa Sanchis, como portavoz “Plataforma Sí a la Vida”, explicaba que lo que se pretendía con esa concentración era concienciar a los ciudadanos para que se tenga en cuenta que una sociedad no es justa ni viable si no se protege a los más débiles y si no se articula una clara protección y aprecio al más elemental y básico de los derechos: el derecho a la vida.
Una concentración que concluyó con la lectura de unos manifiestos en los que se pedían leyes y políticas públicas que se comprometan con la defensa de la vida y rompan decididamente con la cultura de la muerte que se ha ido imponiendo en nuestro país en las últimas décadas. También, exigían la abolición de toda legislación permisiva con el aborto y reivindicaban una legislación que proteja y ayude a la mujer embarazada a ejercer su derecho de ser madre y que facilite la adopción y el acogimiento. Además, también se solicitaba a las administraciones públicas una protección especial a los discapacitados, ancianos y enfermos terminales y, también, se reivindica el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud.
En definitiva, según las palabras de Pepa Sanchis, lo que se propugnar es una defensa de la vida desde el nacimiento hasta la muerte ya que la consideran sagrada y de Dios.







