El cambio climático no afecta a todos por igual
Francisco Martínez Navarro presidente de la Plataforma del 0,7
El próximo 20 de este mes, la juventud del mundo englobada en
torno al movimiento “Future for climate” (Futuro por el clima),
ha convocado una huelga global en contra del cambio climàtico y va a
promover, hasta el Viernes, día 27, una semana de acción por el
clima.
La Plataforma del 0’7 de Elda y Petrer, en cuyo nombre
escribo, apoya la huelga, se suma a ella, y desea expresar, a través
de este escrito, todo su apoyo y colaboración a tales iniciativas,
expresando nuestra clara voluntad de participar en cuantas acciones
se realicen en nuestras ciudades. Nos tienen a su lado. Dado que el
0’7 tiene como referencia especial y específica, el mundo de los
empobrecidos – personas, grupos,y, especialmente, países -,
queremos hacer hincapié , en este escrito, en el grave impacto que
el cambio climático está teniendo sobre sus vidas actuales y cuyos
efectos, aun más graves, se ciernen de forma amenazadora sobre su
futuro.
Parece haber un consenso generalizado con respecto al
hecho de que el cambio climático es ya una amenaza mundial que
afecta a toda la humanidad, en general, pero, al mismo tiempo, va
surgiendo una conciencia, cada vez más clara, de que el impacto de
dicho cambio es mayor y afecta con mayor gravedad a las poblaciones
empobrecidas del planeta. Ya se va admitiendo , de forma más
generalizada, que, a pesar de ser los países ricos del Norte, y las
élites enriquecidas del Sur los más responsables de las emisiones
de GEI (gases de efecto invernadero) por su mayor capacidad de
consumo energético, las consecuencias negativas del calentamiento se
notarán con mayor intensidad en los países más empobrecidos de
la tierra, y, dentro de ellos, su población vulnerable será la más
afectada. Las razones son fáciles de entender.
Se trata, en su gran
mayoría, de países cálidos por su ubicación geográfíca en
torno a la zona del ecuador y los trópicos, tienen una mayor
dependencia de los recursos naturales y disponen de menor capacidad
económica y tecnológica para poder adaptarse de manera eficaz a las
consecuencias dañiñas del cambio climático. La conclusión de esta
realidad aparece como obvia y lógica y es la de que este fenómeno
hace más pobres a los que ya lo son,y, de ahí, el significado del
encabezamiento de este escrito: “El cambio climático no afecta a
todos por igual”. La solución, a nuestro entender, más eficaz ,
para dar una respuesta justa y solidaria al cambio climático, pasa
por promover tres tipos de acciones.
Una primera, que afecta más al
mundo rico, sería la de reducir el consumismo desaforado que nos
invade , causante de la contaminación de la atmósfera y del del
agotamiento de los recursos naturales del suelo y subsuelo de nuestro
planeta.
Una segunda línea de acción pasaría por la promoción,
por parte de los Estados y de los organismos internacionales, de
políticas, proyectos y programas destinados a reducir o eliminar los
gases de efecto invernadero y, una tercera acción, muy importante y,
hoy, muy olvidada, consistiría en aportar a aquellos países más
empobrecidos, que tienen mayor exposición a los efectos del cambio
climático, todos los recursos económicos y tecnológicos que les
puedan ayudar a saber adaptarse de forma eficaz a las consecuencias
del mismo.
Queremos terminar este escrito animando a la ciudadanía
de nuestros pueblos a tomar conciencia de la gravedad de este
problema y la invitamos a participar y a secundar aquellas
acciones que la juventud nos proponga a lo largo de estas jornadas de
movilización a favor de un futuro más ilusionante y más
prometedor.







