El día que te escuché…¡MI ALMA!
Alma
Tal vez desee en algún momento escucharte, tal vez… pero no lo
hacía, me negaba porque sabía que LA VERDAD me haría LIBRE. No
dude en luchar hasta el final pero no pude continuar y ese día me
rendí y dejé que entraras poco a poco en mi… mi Alma, me había
rendido ante mi vida, pero ahora sólo estamos tú…mi alma y yo
para iniciar un largo camino de bendiciones, de triunfos, victorias y
mucho amor.
Durante meses llore, pataleé, grité pero no era
suficiente necesitaba algo más, necesitaba escucharte alto y claro
decirme, ¡BASTA YA! No voy a soportarlo ni un minuto más. Así que
tomé una DECISIÓN: yo era RESPONSABLE de mi vida. Querido lector
sólo cuando sabes que todo lo que te rodea es fruto de tu interior,
es cuando te responsabilizas de tu vida y coges las riendas. Es en
ese instante cuando recuperas TU LIBERTAD. Su voz era cada vez más
fuerte, como si necesitara salir y así fue, tardé meses en darme
cuenta de ello, y todavía hoy hay veces que me cuesta escucharte.
Querido lector sigue escuchándote porque muchas veces tu mente grita
tan alto que no te dejará oírla, pero se CONSTANTE y sobre todo
CONSCIENTE de que está ahí y desea que la OIGAS.







