Carta de agradecimiento
María Rosa Sanandrés Arenas
“Hace siete meses falleció mi suegro y nos hicimos cargo de mi
suegra con tan solo 62 años de edad. Hasta entonces éramos cuatro
en casa, pues era mi suegro el que se ocupaba de Ana. Mi suegra tiene
alzheimer. Al principio fue muy duro, sabíamos que estaba mal pero
no hasta qué punto. Había que vestirla, peinarla, ducharla…
Nosotros teníamos que seguir trabajando, los nenes eran pequeños y
no sabíamos cómo afrontar esta situación. Después de dos semanas
de incertidumbre decidimos ingresarla en el Centro de Día de La
Molineta.”
Han pasado ya diez años desde que escribí este texto,
los años que mi suegra Ana Amat Díez pasó en el Centro de Mayores
La Molineta. Desde el principio fue atendida como si fuera una más
de la familia, bien cuidada y con grandes muestras de cariño,
comunicándonos en todo momento todos los aspectos relacionados con
su salud y sus cuidados.
La calidad humana que hay en este centro es
digna de admirar. No hay suficientes palabras para expresar nuestro
AGRADECIMIENTO a esta GRAN FAMILIA DE LA MOLINETA. Para nosotros fue
realmente emotivo cómo, en los últimos días de Anita, iban pasando
para despedirse de ella todas aquellas personas que la habían
cuidado durante todo este tiempo. ¿Acaso no dice ésto mucho de este
centro? Y, qué decir tiene, el trato hacia nosotros, impecable en
todo momento. En nombre de Anita y de su familia queremos daros las
GRACIAS por todos estos años que hemos pasado juntos formando parte
de esta gran familia que es La Molineta.







