La violencia no reconoce la Vida en Paz
El terrorismo es adicto a la muerte.
Cuando se manifiesta el dolor
y se golpea la médula de la sociedad. Cuando se sufre el zarpazo de
la muerte, aparece el rostro frígido del terrorismo, que es la forma
contaminante de los gobiernos democráticos para convertirlos en
autoritarios, si es que no lo son, ya que si devuelven la moneda de
la muerte pierden la esencia.
El terror irracional provoca atentados
de forma consciente, jamás inconscientemente, mostrando su espanto
en Nueva York, Madrid, París, Londres, Bruselas, Niza, Berlín o
Barcelona, pero también en Bagdad, Damasco, Casablanca, Túnez,
Kabul, Bali o Quetta, en esta ciudad paquistaní, sufrió el 17 de
diciembre de 2017 un ataque suicida, cuando celebraban una misa en
una iglesia metodista, murieron 10 personas y 44 heridos,
ensombreciendo los preparativos navideños en un país de mayoría
musulmana, ya que los cristianos apenas son el 2% de sus 200
millones de habitantes. Es sorprendente el daño moral percibido,
pero la violencia no reconoce geografías y desconoce los límites
definibles.
Ajedrez geopolítico.
Demasiados asuntos quedan a la
eventualidad de políticos cargantes, mientras se diluyen fundamentos
que vertebran la convivencia. Donde no hay dudas es en la lacra
violenta, una guerra que no admite piedades, no debe olvidarse que la
seguridad y la defensa son valores y criterios integrales e
integrados en el seno de la sociedad y en un marco internacional
abierto a la cooperación.
La política permanece blindada al
sabotaje, ya que el terrorismo sigue siendo duro y real. A la vez
existen amenazas preocupantes para nuestro planeta: siete de los diez
ejércitos más poderosos de la Tierra y siete de los ocho mercados
de mayor crecimiento, con el 60 % del PIB global.
La región clave es
Asia-Pacífico, un tablero de ajedrez geopolítico donde compiten los
intereses de China y Estados Unidos. Ambos en la clausurada cumbre
regional del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico
(11.11.2017). El presidente chino, Xi Jinping, parlamentó con los
líderes de Corea del Sur y Japón, para tratar el programa nuclear
del régimen de Kim Jong-un, Corea del Norte, por sus misiles ICBM
capaces de alcanzar territorio estadounidense portando una cabeza
nuclear, equilibrando fuerzas militares con Washington.
Los ensayos
de misiles y el avance en la investigación atómica son reales, como
medida para negociar con la comunidad internacional en sus demandas
centrales, en particular, la retirada de las tropas estadounidenses
de Corea del Sur. El juego diplomático también acercó a Trump y a
Putin, despertando recelo en los servicios de inteligencia ante la
trama rusa.
“Imagine” de John Lennon.
Los camaradas y los
poderosos de la movilización no recapacitan la realidad, no existe
ningún Dios que ampare a los vengativos; que proteja a los sedientos
de odio; que perdone a los que sesgan la vida de inocentes. Ante tan
lamentable panorama, surge una canción que entona la esperanza a la
Vida y a la Paz, en donde no existen fronteras ni divisiones por
religión o nacionalidad. Balada que es recogida como Himno Oficial
de Amnistía Internacional.
Coreado en la última secuencia de la
película Los gritos del silencio. Y cada Noche Vieja se interpreta
en el neoyorkino Times Square: Imagina que no hay Paraíso Es
fácil si lo intentas Ningún Infierno debajo de nosotros…
Imagina que no hay países No es difícil de hacerlo.
Nada por lo que matar o morir Ni religiones tampoco
Imagina a toda la gente Viviendo la Vida en Paz. Tú
puedes decir que soy un soñador Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros Y el mundo será uno
solo. Imagina que no hay posesiones Ninguna necesidad de
codicia o hambre Una hermandad de hombres Imagina a toda
la gente Compartiendo todo el mundo Espero
que algún día te unas a nosotros.







