A mi querida suegra
¡Qué tristes Navidades!
Lola, una de las personas más buenas
que he conocido… se ha marchado, se ha ido…
Buena madre, abuela y
mejor esposa. Una mujer entregada y dedicada a vivir haciendo siempre
el bien.
Nunca olvidaré los veranos en el Trosset, las tardes en las
que me hablaba y me daba sabios consejos.
Jamás tuve de ella un “no”
por respuesta…
Tenía de especial saber unir a su gran familia a la
que tanto quería organizando con ilusión esas comidas tan suyas,
seguidas de sobremesas llenas de canciones, risas y sentimientos…
¡Qué recuerdos tan intensos! ¿No lo olvidaré!
Te echo de menos…
no sabes cuánto…
Gracias por haber estado en mi vida…
Gracias
por haberme querido… Gracias por haberme enseñado todo lo bueno de
ti…
Y gracias por haberme hecho feliz con alguien a quien tú me
diste. Mi querida Lola, no te digo adiós, te digo ¡HASTA SIEMPRE!
Y
que tengas por supuesto un bonito y gran viaje. Por siempre, Mensi.
Mensi







