Historias de Nuestro Valle
La gran riqueza histórica de nuestro valle, nos lleva hasta la
comarca del Medio Vinalopó ante la suntuosidad del Castillo de
Petrer, situado en el cerro del Testigo, domina la población y el
paso estratégico del Valle. Declarado en 1983 como monumento
histórico-artístico de interés nacional, fue construido en época
musulmana como fortaleza cuando la ciudad de Petrer era conocida
como Bitrir, dando origen al núcleo urbano islámico andalusí y de
importancia a tenor de su majestuosidad.
Entregado por Alfonso X el
Sabio a Jofré de Loaysa, su familia ejerció el señorío de la
Villa durante el siglo XV, conservándose en una de las salas del
castillo una fotografía del testamento por el cual Jofré de Loaysa,
en favor de su hijo, hace cesión del castillo y señorío de Petrer.
En el año 1264, la fortaleza fue tomada por la población mudéjar
de Petrer, Alfonso X el Sabio tuvo que pedir ayuda a Jaume I, el
cual haciendo entrada triunfal en la Villa, sin entablar batalla
alguna, pactó con los sublevados recibiendo de la mano del cadí
musulmán las llaves del castillo, dejando al pueblo una gran lección
de convivencia y devolviendo su custodia al noble francés Loaysa.
Jaume I, símbolo para la población petrerense, hombre culto e
inteligente, de gran carácter y personalidad, de presencia
caballeresca, que destacó por dos grandes cualidades morales: su
gran generosidad y su fidelidad a la palabra dada. Entremezcla en su
personalidad palabras como religiosidad y belicosidad, fruto de su
crianza y educación entre los templarios; cristiano al servicio
armado de la cristiandad, por su continua lucha contra el Islam;
valentía y orgullo visible en el episodio de sacarse él mismo la
saeta que le atravesó el hueso del cráneo, así como sensibilidad y
empatía plasmadas en las lágrimas derramadas al conquistar
Valencia.
Vestigios de aquella época son “El Arco del Castillo”,
situado en la calle del mismo nombre, arco de medio punto y uno de
los antiguos accesos al castillo desde la Villa de Petrer, emplazado
en el camino natural de subida a la fortaleza. En los años 80 las
excavaciones en la explanada del castillo nos dejan una pequeña
moneda acuñada durante el reinado de Jaume I, un diner de vellón de
las llamadas “de terno” de unos 18mm de diámetro y un gramo de
peso.
En el anverso el busto del monarca coronado con la leyenda
BARQUINO y en el reverso una cruz patada cortando la leyenda IACOB
REX. Pieza, que hoy día pertenece a la colección arqueológica
depositada en el museo Dámaso Navarro (Petrer).







