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viernes, 18, septiembre, 2026
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La risa es un bien escaso

La risa es un bien escaso

La sonrisa extiende la mano. Pensamos que no es una casualidad que en el adjetivo “risueño” oscile la palabra “sueño”. Quizá seamos unos soñadores que ríen. Aunque la risa cuando contagia franquea el camino y logra que nos aproximemos los unos con los otros.

Quien estalla de alegría nos hace un favor, ya que provoca un gesto que da paso a un extraordinario estado de ánimo. La sonrisa con franqueza extiende la mano, y se suele responder con agrado. De ahí la importancia de quien sonríe y de quien hace reír, porque es difícil reír si no se está feliz. El humor sincero es hospitalario, un cálido abrazo frente a la sombra que se cierne sobre cada cual.

Una expresión que no debe ser un refugio, es el revolucionario acto ante la máscara de los tiranos. Porque el sinónimo de tirano es el miedo y de oscuras convicciones. Son tiranos el dolor y la amenaza del verdugo, y en particular, tiranos somos nosotros contra nosotros mismos.


El arte de la risa. Tal vez, por esa circunstancia, en ocasiones, decimos que el sentido de humor desarma, porque es la paz y particularmente la sana risa, lo contrario al conflicto bélico. El arte de la carcajada actúa a corta y larga distancia, es contagiosa, y como hemos dicho, es revolucionaria. Se puede llorar de risa, pero no reír de pena. Cuando alguien sonríe tendemos a imitarla y de esa manera se desencadena una bendición humana.

Es la llave de la magia, un mecanismo privilegiado de heroísmo, por esa razón deseamos concluir esta modesta aportación literaria con alguna que otra humorada que nos conceda una sonrisa cantarina:
-El gracioso de turno prepara la ocurrencia “No es lo mismo decir Santiago de Compostela, que Compóntelas como puedas Santiago”. Otro avispado aporta afinidad festera “No es lo mateix eixir de negre, que vorese negre per eixir”. La ocurrencia entusiasma el ambiente “No es lo mateix vore una pilota negra, que una negra en pilotes”. Y el cachondo mental despunta “No es lo mismo decir lechugas de parcela, que las pechugas de Marcela”.


Voltaire, Chesterton, de la Serna o Bergsor requirieron el humor para vivir. Y por supuesto, agradecer la mirada inspiradora de Avelino.

Un escritor polémico, con prosa forjada de caricatura y de mascarada, galardonado con los Premios Sant Jordi de les Lletres (1986); Príncipe de Asturias de las Letras (1987); Nobel de Literatura (1989) o Miguel de Cervantes (1995), el célebre Camilo José Cela Trulock (1916-2002), que este año coincide con el centenario de su nacimiento (1916-2016), expresó “No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, porque no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”-.

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