21.9 C
Petrel
viernes, 18, septiembre, 2026
spot_img
spot_img

Sueños festeros

Sueños festeros

El trabajo de Teresa y todo su equipo, convirtió en inolvidable la noche del pregón. Noche trepidante de emociones entre aplausos y lágrimas por la ausencia Raquel, la pregonera que permanencia hospitalizada en Nueva York.

 Nuestro flamante presidente Vicente Mateo, jamás imaginó que esa noche sería para el irrepetible, como pregonero accidental, ante la salva de repetidos aplausos que recibió durante su disertación, que lo catalogaron, como gran pregonero. Cuando el acto acabó Teresa, no pudo contener el susto ante el leve desmayo de una de sus abanderadas radiantes de felicidad, y las lágrimas cuando abandonaban pletóricas el escenario del Teatro Cervantes.

   
Y llegó la fiesta, y nuevamente Teresa nos cautivó con el Boato de su Compasa de Labradores. Teresa tuvo imaginación y sobre todo un sentido económico muy acorde con la realidad del momento histórico que vive la sociedad. Y eso tiene mucho merito, y se agradece, y se enaltece cuando el resultado es conmovedor, bellísimo y sorprendente, como lo fue el pórtico de aquella triunfante Entrada Cristiana.

Hacer gala del himno de comparsa después de escucharlo muchos años, fue un verdadero acierto por sus idílicos textos y melodía amorosa que culminaron alumbrando una sinfonía primaveral, exultante jubilosa, nacida de las voces de los coros que brotaron los sentimientos más profundo del pueblo, como alborada soleada que llenó los cielos de los “Sueños Festeros” del hijo del pueblo, músico y trovador, José Ángel Carmona que cortejaron a las briosas cuadrillas del boato de los labradores.

Teresa, conoce a su pueblo y sabe dónde se oculta la verdad después de alucinar ante la expectación del brillo y esplendor que nos rodea. Teresa inmersa desde su íntimo espíritu de labradora , supo cómo conjugar la belleza de la poesía desde la sencillez, la emoción, la pasión, y la verdadera luz profunda que nace de su sencillez y de su amor, características innatas de nuestros antepasados labradores. Ella sabe que a los labradores siempre se les espera con impaciencia.

Sabe que en la tierra, bajo el asfalto, están el sudor y sus huellas trasmitiéndonos lo mejor de su legado, basado, no en lo que se tiene, que fue poco y escaso, sino en lo que se es, en lo que ellos fueron. En ellos, – pervivió ya casi olvidada – la esencia del ser humano, que unía al hombre con su honor y su honradez, con su palabra dada. Garantía de sus valores sellados con un apretón de manos. Palabra de Hombre.

Ahora ante la pérdida de aquellos valores, “sagrados“ su ausencia aviva nuestra memoria , regresándolos de la profundidad de los surcos , que abrieron el largo camino de la vida, junto al susurro de sus viejas canciones y la pureza de sus lágrimas. Porque es necesario para volver a creer en el futuro , recuperar sus valores que anidan en las gentes sencillas de cada hijo del pueblo, que revive en su pensamiento los valores sencillos de nuestra sociedad. Como dijo el poeta “de ellos también aprendimos a asombrarnos de la naturaleza que nos rodea: los árboles, las nubes, la luz, la tierra, los frutos de la tierra.” 


En un instante de ensoñación, vi a mi abuelo Higinio de profesión labrador, regresar a casa después de escuchar el toque de la campana de la ermita de San Bonifacio, cargado con su azadón al hombro. Caminaba muy despacio subiendo la cuesta que le conducía a su casa. Allí la abuela Remedios, le esperaba sentada a la puerta de la casa para comer, debajo de la habitación del cuadro de la Virgen del Remedio que les acompañó, mientras ellos vivieron y compartieron sus sentimientos con la vida que les toco vivir.

 Seguro que el abuelo Higinio estará muy satisfecho de que su nombre haya trascendido de su hijo, a su nieto y bisnieto como “Higinio Llauraó” Fue muy fuerte. Sí Teresa, que sin pensarlo, te encuentres con tus ancestros, con esa parte de lo fuimos y también ahora somos… y eso íntimamente, revive los recuerdos unidos en canción inolvidable… y uno te lleva al otro…y así… mientras se vive.

 Gracias Teresa. Gracias Labradores, gracias Petrer por tan deliciosas fiestas de este año 2016. — Mención especial mereció el singular Boato árabe, tan especial que determinó el concepto de lo que entendemos por boato en las entradas. Este, muy inteligente y verdaderamente espectacular, nos ofreció algo que era evidente, al centrarse en dignificar la figura del Embajador, el cual debería de llevar una muestra de los ejércitos árabes que le siguen y el dignamente representa.

Muy didáctico y genial, amigo José Joaquín, Enhorabuena.

Artículo anterior
Artículo siguiente

otras noticias

siguenos en

7,754FansMe gusta
2,771SeguidoresSeguir
1,047SeguidoresSeguir
- Anuncio-spot_img
- Anuncio-spot_img
- Anuncio-spot_img

LO MÁS LEIDO