La legislatura de la responsabilidad
El equipo de gobierno ha hecho balance en el ecuador de esta etapa que ha calificado de legislatura de la responsabilidad
El equipo de gobierno, a través de sus portavoces, José Miguel Payá y Óscar Payá, ha hecho balance en el ecuador de la legislatura a la que han calificado de legislatura de la responsabilidad y de contención del gasto. Cuando comenzó esta etapa y se elaboró el primer ejercicio económico, el presupuesto de la mayoría de las concejalías se redujo a la mitad aunque manteniendo el nivel de prestaciones, sobre todo las sociales, y aplicando políticas de austeridad que nunca antes se habían puesto en marcha en el Ayuntamiento de Petrer. José Miguel Payá lo ha resumido diciendo que el objetivo marcado era trabajar más y hacer más pero con menos dinero.
Entrando en materia, este portavoz ha destacado en primer lugar el papel jugado por la concejalía de Bienestar Social así como por la ADESP que ha llegado a gestionar más de 200 puestos de trabajo, 70 de ellos en los Talleres de Empleo “Las Escuelas”, proyecto ya finalizado en el antiguo colegio “Primo de Rivera”. No obstante, también ha remarcado que frente a esa actitud responsable del PP, la oposición, y a pesar de la transparencia, ha aplicado una política demagógica en muchas ocasiones citando como ejemplo precisamente su postura contraria al proyecto de reforma del antiguo edificio de “Las Escuelas” por parte del SERVEF y el Ayuntamiento que invirtieron una importante cantidad de dinero durante las dos fases de desarrollo. También, otras cuestiones que Payá ha calificado de disparatadas como pedir un referéndum para que el solar contiguo a “Virrey Poveda” sea de equipamiento educativo público cuando en realidad ya lo es.
En cuanto a la política económica ha sido Óscar Payá quien ha dado detalles señalando que esta está siendo la etapa más dura que han tenido que gestionar porque se estaba trabajando de una forma muy austera, responsable y rigurosa. Una situación a la que se ha tenido que llegar, en parte por la crisis económica pero también por la bajada de ingresos en el Ayuntamiento que han pasado de los 30 millones euros entre los años 2009 y 2010, a los 21 millones de euros actuales. Aún así, y a pesar de los imprevistos urbanísticos surgidos, según Payá, siempre se ha tenido una idea muy clara y es que no se podían reducir los servicios básicos y atenciones adecuadas. Esto se ha podido conseguir por varios motivos, por un lado, racionalizando los contratos de servicios importantes como la limpieza viaria y residuos, el reajuste de precios en el mantenimiento de parques y jardines, la reducción del contrato de las piscinas sin mermar el servicio o el reajuste que se ha hecho con las ordenanzas que marca al ciudadano usuario del que no lo es. Así pues, y según este portavoz, “la cuestión económica ha predominado, con unos presupuestos que se han podido reconducir para no gastar más de lo que se ingresa y cerrando los últimos seis ejercicios en positivo, algo que no pueden decir la mayoría de ayuntamientos de la comarca”.
Continuando con la exposición y el balance de lo que llevamos de legislatura, José Miguel Payá hablaba de Educación. En este sentido se han destacado la cantidad de proyectos educativos construidos en Petrer con el PP en la Generalitat Valenciana y criticado el hecho de que, ni PSOE ni EU mientras gobernaron juntos en Petrer en años de bonanza, fueran capaces de traer una nueva escuela infantil tal y como ahora reclaman en base a la falta de plazas de Infantil. Asunto del que echan la culpa a la Zapatero a no contemplar en la ley educativa vigente la obligatoriedad de dicha escolarización ni los medios para poder aplicarlo. Pero este concejal tampoco ha querido olvidar los casos judicializados, es decir, aquellos asuntos que han llegado hasta los juzgados y que el gobierno local ha ganado. Payá ha puesto como ejemplo la denuncia que se interpuso contra el contrato con Aguas de Alicante y del que se cuestionada su legalidad. Tema zanjado y cuya sentencia no quisieron recurrir ni PSOE ni EU. Un contrato, según este concejal, “que era legal y necesario para el pueblo de Petrer por la cantidad de importantes mejoras que incorpora a la red de agua potable de la población”.
Finalmente, Óscar Payá cerraba la intervención para aclarar algunos de los imprevistos y acometidas extraordinarias que, a pesar de la austeridad y los recortes presupuestarios, se han tenido que afrontar desde departamentos como el de Urbanismo. El hundimiento de las casas cueva de la ladera norte del Castillo donde se tuvo que invertir casi 400.000 euros en colaboración con los vecinos y vecinas o los 360.000 euros que ha costado la reconstrucción del muro de la ermita de San Bonifacio son algunos ejemplos de ese sobreesfuerzo. Pero además, también se hacía referencia a la herencia recibida. Proyectos que han quedado sobre la mesa como el PRI Centro, que no prosperó porque incumplía la ley urbanística valenciana, el PRI-calle Andalucía que se convirtió económicamente inviable y que ha quedado ejecutado finalmente en un 50%, o el Polígono “La Cantera” del que también se han tenido que salvar algunos obstáculos y errores de planificación.