Los procesos del terrorismo en Oriente Medio
Según voces acreditadas el siglo XX fue corto, empezó en 1914, y
terminó dos veces. La primera, en 1989, con la caída del muro de
Berlín, y la segunda el 11 de septiembre de 2001 con el desplome de
las dos Torres Gemelas por el impacto de dos aviones comerciales,
sobre 3.000 víctimas y 6.000 heridos.
El 11-S debilitó la
posibilidad de consolidar el nuevo internacionalismo anticapitalista
iniciado en Seattle (reunión de Organización Mundial del Comercio,
1999). La sociedad experimentó un cambio ante los atentados de Al
Qaeda para incidir en otro terreno: el ideológico. Una consecuencia
del 11-S es la Guerra de Irak, con la captura de Sadam Husein cerca
de Tikrit el 13/14 de diciembre de 2003, a largo plazo desembocó en
el nacimiento y crecimiento del Estado Islámico (ISIS).
Hasta esa
fecha, EE UU no consideraba el terrorismo como un problema
estructural. Las protestas a nivel mundial de “No a la Guerra de
Irak”, en los cuatro primeros meses de 2003, fue una de las
consecuencias a su vez del 11-S. Sin ir lejos, el atentado simultáneo
en las estaciones de Madrid el 11 de marzo de 2004 (11-M), se saldo
con 193 muertos y 1858 heridos.
El atentado de Niza el 14 de julio de
2016 (Día Nacional de Francia), se saldo con 85 muertos. El
extremista un camionero reconocido por el Estado Islámico como uno
de sus “combatientes” actuó ante los llamamientos a atacar a
ciudadanos de la coalición internacional contra ISIS en Oriente
Medio. O el 20 de agosto de 2016, un niño de doce años se inmoló
con un cinturón de explosivos adosado al cuerpo, en medio de una
ceremonia prematrimonial en Gaziantep, al sur de Turquía.
Con 54
víctimas, la mitad niños. El 11 de septiembre de 2016 cumple 15
años de aquel fatídico día que configuró el actual presente.
Occidente se encuentra marcado por el 11-S, es complicado, pero
pienso que si no se hubiera metido la nariz en Oriente (por
cuestiones político-comercial) todo pudo haber sido diferente. Un
profesor de Seguridad Europea, Dr. en Relaciones Internacionales,
Becario de la OTAN, la UEO y FPI, Félix Arteaga, con voz acreditada
delibera lo que pudo pasar si los aviones no se hubieran estrellado
en el World Trade Center de Nueva York: -Quizá se hubiera podido
desactivar esa acción concreta, pero Al Qaeda tenía la voluntad y
los medios para realizar un gran atentado en EE UU y lo hubiera
hecho.
No fue una operación desde cero, sino parte de un proceso.
Los procesos se pueden ralentizar o acelerar, pero es difícil
revertirlos-. Sin embargo, una reciente entrevista concedida por el
escritor Andy Stalman (Buenos Aires, 1969) analiza las actuales
turbulencias del mundo: -Veo que vivimos a dos velocidades. Por una
parte están los investigadores del MIT en Boston hablando del siglo
XXII y por otra los fanáticos del ISIS cometiendo barbaridades
propias de la Edad Media. Hay que tomar conciencia de esta situación,
y tratar de que el mundo vaya a la misma velocidad, no frenando los
avances, pero ayudando a los otros que entren en esa era de progreso
para acabar con la barbarie- (Vaquero, 03.09.2016:52)