Vicente Maestre Juan
Vicente Maestre Juan fue un buen alcalde –un gran alcalde- de
nuestra población. Recién acabada la transición de la dictadura a
la democracia tomó las riendas del pueblo sin mayoría absoluta y lo
transformó de arriba abajo. Desde el castillo hasta el límite con
la vecina población de Elda. También gran parte del extenso
término municipal.
La restauración del castillo, la construcción
del Parc 9 d´Octubre, el mercado de la Frontera, la instalación de
las grandes superficies en Petrer, las avenidas que jalonan nuestro
pueblo, los medios de comunicación locales o la unión física de
los núcleos de población local: la zona tradicional y la del barrio
de la Frontera para convertirla en un solo núcleo urbano.
Son
solamente algunos ejemplos pero hay muchos más. Se creía lo que
hacía, le ponía muchas ganas y le dedicó prácticamente las
veinticuatro horas del día a pensar en Petrer. Era el primero en
llegar al Ayuntamiento y el último en irse. Eso sí- todo hay que
decirlo- tenía un carácter un poco especial y muchas veces rudo que
le granjeó algunos “enemigos”.
Personalmente yo tuve varios
enfrentamientos que –afortunadamente- en un par de días se
olvidaban. No obstante, su gestión política siempre fue alabada por
la ciudadanía. De hecho hubo unas elecciones que consiguió quince
concejales de los veintiuno que le corresponden a Petrer. Algo
insólito.
El pasado sábado se inauguró un monolito en la
entrada de las antiguas escuelas de Primo de Rivera de la que él fue
presidente de la asociación de padres cuyos jardines ahora llevan su
nombre. Muy bien.