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jueves, 17, septiembre, 2026

Puesto antiaéreo del Altico

Puesto antiaéreo del Altico

Esta semana, el Museo Dámaso Navarro ha decidido dedicar la sección al puesto antiaéreo del Altico de la época de la Guerra Civil.

Un lugar recuperado e incluido en el catálogo del patrimonio municipal desde el año 2004. El Ayuntamiento de Petrer promovió en el año 2006 la mejora y adecuación de varias zonas ajardinadas del centro histórico. Una de ellas era la conocida como el Altico, de la que se tiene constancia de su ocupación a partir del siglo XVII, con talleres alfareros hasta mediados del siglo XX y con la instalación de viviendas a partir de finales del siglo XIX.

También fue conocida en el siglo XVII como “Alt de la forca o del penjat”, aludiendo que este sería un lugar de ajusticiamiento (Rico Navarro, 2002, 75). En esta zona, a espaldas del inmueble de la calle Altico, 20, se tenía conocimiento de la existencia de los restos de un puesto antiaéreo de la Guerra Civil (1936-1939), y hasta ese momento estaba colmatado de basura y restos de obras de los vecinos de la zona.

Su importancia patrimonial motivó que en el año 2004, el Pleno del Ayuntamiento, lo incluyera en el catálogo de patrimonio municipal. La instalación de este puesto para controlar los vuelos de la aviación enemiga -y sus bombardeos- así como las vías de comunicación terrestres, nos indica la preocupación por proteger a la población como a la industria que se desarrollaba en estos años.

Las labores de limpieza, retirada del sedimento desprendido de la colina y del desescombro de los restos de basuras que rodeaban y rellenaban esta construcción, permitió conocer en qué estado de conservación estaba, comprobándose que la sala, de unos 6 m2, excavada en la roca e identificada como un polvorín, conservaba sus dimensiones originales – no así dos pilares macizos para proteger la munición de posibles explosiones y que fueron reconstruidos- así como la escalera estrecha de acceso de la sala a la posición del cañón antiaéreo, formada por una pequeña estancia circular y descubierta.

Actualmente todavía se pueden observar los remaches y marcas en donde se anclaba el arma. Siguiendo las indicaciones del experto en histórica aeronáutica de la Guerra Civil, Juan Arráez, el cañón que pudo situarse en El Altico podría ser un cañón automático modelo Oerlikon de 20mm de fabricación checa. Este elemento del patrimonio petrerense puede ser visitado concertando previamente la cita en el Museo Dámaso Navarro. También es uno de los monumentos incluidos desde hace unos años en las jornadas de puertas abiertas del patrimonio petrerense que se realizan en septiembre.


Para saber más:
Encontraréis más información en el artículo “La defensa de Petrer durante la Guerra Civil” realizado por Fernando E. Tendero Fernández para el número 17 de la Revista el Vinalopó del año 2014. Y también disponible online en el blog del museo, en el apartado de artículos y publicaciones.

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