Alerta con las revisiones del gas
La OMIC ya ha recibido dos denuncias en pocos días en las que una empresa ha estafado cobrando 300 euros por una revisión de gas
Maite Román Cano / La
OMIC ha informado de las denuncias que le han llegado estos días,
una a través de la Policía Local, por el cobro abusivo de una
revisión de gas. Las víctimas siempre son personas mayores a las
que se les ha llegado a cobrar hasta 300 euros y casi siempre a final
de mes, cuando éstos han cobrado la pensión.
Carmen Cervantes,
responsable de este servicio municipal, ha señalado que las
instalaciones de butano y propano tienen que pasar por una serie de
controles aunque mucha gente no sabe exactamente en qué consisten.
No obstante, aprovechándose de este desconocimiento proliferan los
falsos profesionales que solo quieren entrar en las casas y salir con
la mayor cantidad posible de dinero en efectivo.
La Omic y la
Policía Local ha advertido muchas veces que no se les abra la
puerta. Las revisiones no funcionan así sino que se concretan con
los propietarios de la vivienda semanas antes y no de forma
precipitada. Se hacen para garantizar la seguridad de los residentes
comprobando que la instalación es estanca y no hay fallos en la
ventilación ni en las emisiones de gases.
No incluye la sustitución
de la goma de la bombona: hay que cambiarla cuando caduque (la fecha
aparece en la propia goma). El propietario de la vivienda es quien
decide la empresa que debe realizar la revisión y no tiene por qué
ser la que nos entregue las bombonas. Puede ser cualquier otra
mientras tenga autorización de tu comunidad autónoma y cuente con
personal debidamente identificado con carné de instalador.
Se
hace cada 5 años (4 en el País Vasco) y cada empresa tiene sus
precios por lo tanto es conveniente pedir varios presupuestos que
incluyan siempre el coste de sustituir la goma. La
OMIC aconseja también tomarse nota de la fecha de la última
revisión y
preocuparse de que el butano esté al día. No hacer caso si la
empresa que le trae las bombonas le dice que deben hacerla ellos
y jamás
abra la puerta a una «inspección sorpresa».
Solo usted puede decidir quién la hace.







