Para hallar respuestas, cambiar el corazón
Sobrecoge que, al empezar los juicios del caso Gürtel y las
tarjetas del Bankia, el PSOE se haya suicidado manipulando sus
propios estatutos para eliminar a su ejecutiva y posibilitar la
continuidad del PP, principal sospechoso de la corrupción y las
políticas antisociales.
Sobrecoge que casi ninguna de las personas
implicadas en los casos de corrupción que se juzgan haya admitido su
culpa reconociendo que, con independencia del fallo judicial,
apropiarse de una brutalidad de millones y no declararlo al fisco,
mientras millones de personas caen en la pobreza y la exclusión, es
inmoral y debe ser penalizado.
Máxime cuando los autores son
dirigentes políticos y empresariales que han decidido recortes para
los pobres y defendido “trabajar más y cobrar menos”. Sobrecoge
que medios de comunicación ideológicamente distantes, al menos en
apariencia, hayan coincidido en la defensa del apoyo al gobierno del
PP y en el ataque a los que se oponían. Que los beatos tomen nota.
Sobrecoge el cainismo de la izquierda. Propio de la vieja política…¡y
de la nueva!, que deja al pueblo sin poder. Sobrecoge que, mientras
todo esto ocurre, la marina italiana haya rescatado del mar a 11 mil
inmigrantes en 48 horasante el silencio general. Nuestro gobierno
calla, se comprometió a recibir a 19.219 y ha recibido a 18. Pocos
levantan la voz.
Sobrecoge que la banca, rescatada con nuestro dinero
y empobrecimiento, anuncia 7 mil nuevos despidos sin rubores y sin
ruborizar a casi nadie. La Bolsa subirá. ¿Qué hacer? Según el
papa Francisco, “Dios quiere cambiar el mundo cambiando nuestro
corazón y eso no puede hacerlo sin nosotros”. Los no creyentes
pueden leer. “Si quieres cambiar la política, tu partido, tu
resultado electoral… cambia tu corazón, no tu líder”.







