Poda de palmeras
Amparo Blasco / La palmera continuamente está produciendo nuevas hojas
desplazando a las antiguas que situadas en el radio exterior
comienzan a secarse e inclinarse hacia abajo.
En jardinería, las palmeras deben de podarse por motivos de salud
para el propio árbol así como de carácter estético y también por
seguridad.
Cuando vemos una palmera llena de hojas secas da sensación de
abandono y de no mantenimiento, siempre luce más si está limpia y
toda verde.
Además, esas hojas secas se desprenden y pueden caer
sobre alguna persona dañándola. Otro motivo por el que es
recomendable que se poden estos árboles es porque de esta forma se
puede evitar el anidamiento de ratas, pájaros y otros animales.
Desde un punto de vista fisiológico, la poda conlleva una serie
de beneficios para el árbol como soportar menos peso y una mayor
aireación del ojo de la palmera y, por tanto, menor probabilidad de
que sea afectada por plagas o enfermedades como el picudo rojo.
La poda de la palmera se puede realizar en cualquier época del
año aunque es recomendable no llevarla a cabo los días de mucho
frío para evitar que sufra las consecuencias de las heladas.
A la hora de podar las palmeras debemos de eliminar las hojas
secas, nunca las verdes aunque estén algo deterioradas. No hay que
olvidar que si se quitan muchas hojas se reduce su capacidad de
fabricar nutrientes y su crecimiento será menor, tanto en altura
como en el grosor del tronco o estípite, que quedará más estrecho.
Asimismo, hay que cortar las hojas enfermas atacadas por hongos para
evitar que se propaguen las esporas a hojas sanas.
Hay que tener en cuenta que la poda de las hojas verdes sólo se
debe de realizar después de un trasplante para reducir la
transpiración o cuando la palmera haya perdido una parte importante
de sus raíces por diferentes motivos como puede ser la apertura de
una zanja. En estos casos, se eliminará una sola corona de hojas.
Los racimos de frutos de algunas variedades de palmera son
decorativos, según los gustos, unas veces se cortan y otras no. Pero
hay que tener en cuenta que los racimos consumen energía del árbol
por lo que si se eliminan crecerá ese año un poco más ya que toda
su energía, agua y nutrientes, se concentrará en las hojas.