Celebrado el pleno de enero
Centraron anoche el debate dos de las tres mociones que se incluían en el orden del día
Maite Román Cano / El pleno
ordinario de enero celebrado ayer tarde en el Ayuntamiento de Petrer
aprobó varios puntos importantes, algunos de ellos centraron el
debate de los concejales como las mociones sobre el borrador del
Decreto de Plurilingüismo y el del Derecho Civil Valenciano.
No
obstante, también se abordaron asuntos destacados como el regreso al
Circuito Cultural Valenciano que supondrá, según indicó el
delegado de Cultura, Fernando Portillo, ampliar la oferta cultural en
espectáculos de teatro, danza, cine o similares y a cambio el
consistorio pagará por dos conceptos que supondrán un máximo de
6.500 euros anuales.
También se aprobó definitivamente una
modificación del Plan General que permitirá a partir de ahora la
instalación de estaciones de servicio en determinadas zonas del
casco urbano, fundamentalmente polígonos industriales, siempre que
se cumplan unas condiciones técnicas adecuadas. Relacionado con
personal, dos de las plazas de laboral, una de oficial de oficios y
otra de auxiliar de instalaciones y edificios, pasan a ser de
funcionarios, y además, el Ayuntamiento modifica el convenio
colectivo al introducir mejoras laborales y salariales a la hora de
cubrir las tareas y servicios el día de Nochebuena.
Además, en
Hacienda, se aprobó la modificación de la ordenanza de Tráfico en
lo relativo al cuadro de sanciones que quedó sobre la mesa en el
anterior pleno. Se trata de aplicar una leve sanción, de 15 euros
con pago anticipado, a aquellos propietarios de vehículos que, aun
estando avisados con señales verticales, no retiren su coche de la
calzada para el desarrollo de actividades deportivas o festivas una
medida que, según el delegado de Tráfico, Fernando Portillo, no era
recaudatoria sino disuasoria para que los conductores no se
acomodaran.
Tal y como se explicó, a partir de ahora no se colocarán
señales móviles de aviso sino fijas que solo podrán retiradas o
movidas por los agentes de la Policía Local además de fotografía
la calle en el momento de colocarlas para verificar los coches que ya
estaban estacionados en el momento de su instalación. Una medida que
el PP dijo no compartir y mostrándose partidario de dejarlo como
hasta ahora incrementando tan solo el contrato que ahora existe con
la grúa.
En el apartado de
mociones se debatieron tres. Una de ellas de manera conjunta en apoyo
a la demanda del servicio ferroviario de cercanías, una segunda
moción a la que Ciudadanos no apoyo y que hasta hoy se estaba
negociando con el PP que pide a los grupos políticos en las Cortes
Valencianas que inicien la tramitación para, si es necesario,
modificar la Constitución a fin de que ésta permita a la Comunidad
Valenciana gozar de mayor autonomía respecto del Derecho Civil
Valenciano, y concretamente en materia de Derecho de Familia. Una
propuesta en la que Ciudadanos se abstuvo y el resto votaron a favor.
La tercera y última moción, presentada por el PP, no contó con la
mayoría de apoyos para que prosperara. Esta propuesta iba contra el
borrador del decreto de Plurilingüismo elaborado por el gobierno de
la Generalitat.
La concejala del
PP, Mª Carmen Chico de Guzmán, dijo que era inaceptable que no se
hubiera buscado el consenso para elaborar el borrador no contando con
la opinión de padres y madres, dejando solo siete días para
presentar alegaciones y discriminando a las familias que prefieren el
modelo castellano al no poder obtener, al igual que el resto, las
certificaciones B1 de inglés y el Mitjà de Valenciano al acabar
Bachiller.
Añadió que los padres no habían podido decidir nada
sobre esto en los consejos escolares al tener una representación de
un tercio y, además, no representar la opinión de todos los padres
y madres de un centro.
El concejal de
Ciudadanos, Víctor Sales, alegó que eran recelosos respecto al
borrador de decreto que presentaba la Consellería porque les
planteaba dudas, una de ellas, en cuanto a la capacidad del
profesorado para impartir más clases en inglés, algo que, según
comentó, suponía que se iría solucionando a salto de mata una vez
aprobado el decreto tal y como había sucedido con Xarxallibres.
Sales también dijo no entender cómo para unas cuestiones sí se
pedía el voto de los padres y madres, en relación a la jornada
escolar continua, pero para este tema no se hacía, dejándolo en
manos de los consejos escolares en los que los padres solo
representan un tercio de los votos.
Seguidamente
intervino el portavoz de Sí Podem, Sergi Cremades. Éste comentó
que el actual decreto en vigor es anticonstitucional porque no
protege el valenciano tal y como refleja el Estatuto de Autonomía.
Para Sí Podem es una pantomima que solo sirve para avivar un debate
y enfrentar a la ciudadanía porque no se trata de elegir entre
castellano y valenciano sino de cómo la escuela puede garantizar en
mejores condiciones pedagógicas la adquisición de las dos lenguas
oficiales y del inglés, como tercera lengua.
El turno de
palabra lo tuvo después la concejala de Compromís y delegada de
Educación, Silvia Rodríguez. Ésta acusó al PP de poner en marcha
un decreto que eliminada los programadas de inmersión lingüística
en valenciano preguntándoles si a pesar de ello defendían la
libertad de elección de los padres o solo los intereses de aquellos
que comulgan con sus ideas.
Esta concejala declaró que el modelo de
los Populares es poco realista, que no contaba con la preparación
del profesorado para llevarse a cabo. En definitiva, implantar un
modelo sin la debida formación de los educadores y sin invertir más
dinero.
Rafael Masiá,
concejal de Esquerra Unida, señaló que votarían en contra de la
moción porque estaban de acuerdo con el modelo planteado ahora por
el gobierno valenciano como plan dinámico y plurilingüe que
recupera el espíritu original que tenía la Ley de Uso y Enseñanza
en Valenciano del año 1983 y que apostaba por la inmersión
lingüística.
Finalmente, el
portavoz socialista, Fernando Portillo, aseguró que sí estaba
habiendo negociación para consensuar el nuevo decreto además de
desmentir que conocer más valenciano iba acompañado de una carga
política perversa. Para los socialistas, tan bueno era saber más
valenciano como saber más inglés. Acusaba a los Populares de
cambiar de rumbo continuamente respecto del modelo educativo y de no
invertir lo suficiente en Educación.
Finalmente añadir
que lo que pretende el nuevo decreto es establecer un modelo
plurilingüista con seis opciones diferentes y dos objetivos, por un
lado, que el alumnado tenga competencia lingüística en las lenguas
oficiales de la Comunidad Valenciana y en inglés cuando acabe
Bachiller y, el segundo, respetar la autonomía de los centros
educativos en cuanto a la elección del modelo de plurilingüismo
según las realidades sociales de su entorno.
Cuatro de la seis
opciones, aquellas en las que prevalece la educación en valenciano,
permiten llegar al final del bachillerato con la certificación nivel
C, B y B2 para inglés y el nivel Mitjà en valenciano. En las dos
opciones restantes prevalece el castellano y, por lo tanto, esas
certificaciones se obtendrían a través de la Escuela Oficial de
Idiomas o de la Xunta Qualificadora del Valencià tal y como ocurre
actualmente.