Pozo de nieve de Catí
Por: Fernando Tendero
Coincidiendo con la abundante aparición de nieve en nuestra
población la semana pasada, el Museo nos ofrece en la sección
algunos datos sobre una construcción que, hasta hace
aproximadamente un siglo, servía como almacenamiento de nieve para
su posterior comercialización. Se trata del pozo de nieve situado
en Catí, también llamado nevero.
Históricamente hablando, se
conoce que a partir del siglo XVI, surgen diversos oficios vinculados
al transporte, comercialización y venta de agua de nieve para el
consumo médico, doméstico y artesanal, pues se usaba como elemento
para facilitar la conservación de alimentos, pero también, como uso
terapeútico. Debido a esta demanda en los siglos XVII y XVIII
comienza a multiplicarse la construcción de pozos o neveros por la
zona del Alto y Medio Vinalopó (Ibi, Elda, Petrer, Sax, Castalla,
Biar), entre otras zonas montañosas, con el propósito de almacenar
y producir hielo, hasta bien entrado el siglo XX.
El nevero existente
en Petrer se encuentra ubicado en la zona central de una pequeña
explanada situada a mitad de ladera de la umbría del Collado de los
Moros, dentro de la partida de Catí, a unos 100 m al Sur de donde
estuvo, hasta el año pasado, la Casa de la Administración. El pozo
de nieve de Catí es una construcción excavada en el terreno, de
planta circular, realizado en mampostería de 8,7 m de diámetro
interior y aproximadamente 5,30 m de profundidad observable.
En
origen el acceso a su interior se podía realizar a través de tres
puertas. La cubierta estaba formada por una falsa bóveda de
tendencia hemisférica achatada. Por las características
arquitectónicas, su construcción data del siglo XVII, estando en
uso hasta principios del siglo XX, momento en el que aparecieron las
fábricas de hielo cuya competencia y abaratamiento de costes
supusieron la crisis y el abandono de la producción tradicional de
hielo y nieve.
La singularidad de este tipo de construcción hizo que
se incorporara al catálogo de patrimonio del Plan General de Petrer
de 1997 como bien protegido de grado 2 y ratificado como Bien
Inmueble de Relevancia Local por la Ley 5/2007 que modifica la Ley
4/1998 de Patrimonio Cultural Valenciano.
El nevero, a finales del
siglo XX, todavía conservaba su estructura completa, y en estas
décadas ha ido sufriendo un progresivo proceso de degradación que
ha dado lugar al derrumbe de la cúpula y buena parte de su muro
perimetral.
PARA SABER MÁS:
Varios son los artículos que se han ocupado del
nevero, entre los que podemos destacar el de Concha Navarro y José
María Segura en la Revista de Moros y Cristianos del año 1986
titulado “El pou de neu”, el de Jesús M.ª Hernández en la
revista Festa del año 2001, titulado “El nevero de Catí”, y el
de Vicente Poveda López, también de la revita Festa de 2004
titulado “Pou de la neu”.