Fragmento de tinaja islámica epigráfica
En esta nueva entrega de la sección Aprén del Passat, el Museo
Dámaso Navarro nos acerca una pieza arqueológica que, a pesar de su
pequeño tamaño, nos aporta una información muy amplia y
significativa. Se trata de un fragmento de tinaja medieval, de época
islámica, con una decoración epigráfica singular.
La pieza a la
que se hace referencia esta semana llegó al museo gracias a un
particular pues la halló, casualmente, en el barrio de San Rafael de
Petrer, en los montículos conocidos como Altets dels Algepsars. En
esta zona se habían realizado prospecciones anteriormente,
encontrando restos cerámicos de diversos periodos tal y como se
puede leer en el artículo de la revista Festa del 2007 elaborado por
Gabriel Segura y Juan Antonio Martí.
La Ley 4/1998 de Patrimonio
Cultural Valenciano indica que cualquier elemento de naturaleza
arqueológica hallado casualmente, debe de depositarse en el museo
más próximo y si no existiera dicha institución en la población,
pues en el Ayuntamiento o en la policía. Volviendo al fragmento
recuperado, a pesar de las reducidas dimensiones del objeto que
cuenta con unos 11 cm, los técnicos del museo han podido determinar,
atendiendo a sus características tipológicas, que se trata de parte
del cuerpo de un gran recipiente de almacenamiento, concretamente de
una tinaja.
Su decoración se realizó con una estampilla cuando la
pieza todavía no estaba cocida, marcando un motivo epigráfico y
empleando letras cúficas, lo que indica una cronología para la
pieza entre finales del siglo XII a mediados del siglo XIII,
correspondiendo al periodo almohade. Solicitando la colaboración de
la profesora de Arqueología de la Universidad de Alicante, Carolina
Doménech Belda, especialista en epigrafía islámica, pudo
establecer que en el fragmento aparecía la palabra “al-mulk” (el
poder), y luego sigue otra palabra que podría ser “yumn”
(felicidad, buena suerte, prosperidad), aunque al estar incompleta,
cabría la posibilidad de que fuera otra palabra.
La singularidad de
la pieza hizo que se incorporara a la colección permanente del museo
en el año 2015. Cualquier persona puede observarla en la vitrina
dedicada a la cultura musulmana de Petrer, cuando nuestra población
se llamaba Bitrir. Este pequeño estudio permite conocer parte de la
rica historia de Petrer, poniendo en evidencia que por muy pequeño
que sea el resto conservado, con una buena investigación de la
pieza, se pueden obtener datos tanto de la forma que tendría el
recipiente como la época en la que se utilizó y su uso.
Todo ello
ayuda a disponer de piezas con las que completar el rompecabezas que
supone nuestro pasado. Esta pieza se puede manipular virtualmente
gracias a la fotogrametría realizada por Eloy Poveda en enlace del
blog del Museo Dámaso Navarro:
https://sketchfab.com/models/a204f2b979494d6bb60c8a848b3fe5b6