Milagrosa Martínez
Hay poco que decir de “La Perla”. Otro caso más de corrupción
en el PP, y van…
No soy partidario de hacer bromas con los nombres o apellidos de
las personas, pero en este caso haremos una excepción. Señalaremos
que Milagrosa ya no es afiliada del Partido Popular; fue expulsada,
como tantos otros y otras.
Con lo que se produce una extraña
paradoja. A saber: mientras cometen -siempre presuntamente- los
delitos por los que después son expulsados, mientras se corrompen,
son miembros de pleno derecho del Partido.
En cambio, cuando dejan de cometer estos delitos, cuando su
comportamiento es honrado y decente –también presuntamente- son
expulsados, con lo que tenemos la curiosa ecuación que indica una
relación directa entre las actitudes delictivas y la pertenencia al
PP y otra relación entre las actividades honradas y la no
militancia.
Lo dicho, una paradoja.
Milagrosa Martínez
La onomástica es a veces engañosa:
Te llaman Paz o Amor, quizá Inocencia,
hasta que lo desmiente una sentencia
y era mejor llamarte Dolorosa.
Qué pensó quien te puso Milagrosa
es un misterio nuevo de la ciencia
y, atendiendo a lo ruin de tu existencia,
menos Virtudes, eres cualquier cosa.
El nombre, creo que alguna vez lo dije,
se llama propio, aunque nadie lo elige.
(en algún sitio pasa igual con la decencia)
Y en fin, considerando mi querencia
(más que mi santo, celebro mi demonio),
¿Qué pensó quien me puso José Antonio?