22.1 C
Petrel
sábado, 19, septiembre, 2026

Comerse la Mona

Comerse la Mona

Esta semana, el Museo Dámaso Navarro nos acerca a la festividad de la Semana Santa y Pascua y a cómo se celebraba antaño. Con la celebración de la Semana Santa llegan días descanso y diversión. Los vecinos de Petrer esperaban con ganas esas fechas de gran significado religioso.

Después del día de Gloria o la Pascua de Resurrección, daban comienzo los tres días de mona. Aunque se incorporaba un día más pues era incluido el día de San Vicente que correspondía al lunes siguiente. Una costumbre típica de estas fechas tan señaladas era y sigue siendo la elaboración de monas con su huevo duro al centro y de toñas.

El huevo duro se debía romper en la frente de alguna persona conocida. Como bien saben los jóvenes de aquel tiempo pasado, la época de la Pascua se caracterizaba por el surgimiento de numerosas relaciones de pareja. A modo de ritual, los chicos pedían la mona a las chicas y éstas, a cambio, los invitaban, preparándoles la merienda, pues se asumía que una buena merienda podía enamorar al chico.

Probablemente, muchas de esas parejas forjaron su amor en esos días tan señalados. No solo las parejas se comían la mona, también era costumbre que las familias al completo -abuelo,abuela, padre, madre…- salieran al campo y disfrutaran de algunos momentos en familia, mientras disfrutaban de una buena mona.

Tres lugares eran los más concurridos: el Arenal de l´Almorxó, la Horteta y Ferrusa. En estos sitios, los niños, junto con sus familias y amigos, jugaban a juegos típicos como era la correa, saltar la comba, el pañuelo y otros tantos. Por otra parte, se tenía por costumbre el diseño de cometas caseras que se volaban tanto en las calles como en los lugares típicos moneros.

Se cantaban canciones tradicionales que acompañaban todos estos divertimentos, asimismo tenemos como ejemplo una de las canciones más famosas y cantadas de Petrer:
De la horteta venim,
 la mona “mos” han menjat,
 “mos” han begut tot el vi
 no “mos” han emborratxat.

Xacarracaxac,
 no en toques la pinta,
 xacarracaxac,
 i el monyo tampoc.

 Xacarracaxac,
 la pinta és de plata,
 xacarracaxac,
 i el monyo és d’or.

 NOTA: Toda esta información nos la ha facilitado Vicent Navarro, a quien siempre acudimos cuando queremos saber acerca de las tradiciones de Petrer.

Artículo anterior
Artículo siguiente
Salir de la versión móvil