Elías Bernabé habla sobre Pablo Sorozábal
Alrededor de medio centenar de personas asistieron el pasado viernes a la charla que sobre el exilio madrileño sufrió el director y compositor de zarzuelas, Pablo Sorozábal, que ofreció Elías Bernabé
Amparo Blasco Gascó / Alrededor
de medio centenar de personas asistieron el pasado viernes a la
charla que ofreció Elías Bernabé sobre el exilio madrileño que
sufrió el director y compositor de zarzuelas, Pablo Sorozábal, en
el Centre Cultural, a iniciativa del Ateneu Cultural Republicà de
Petrer.
Minutos
antes de iniciarse el acto, que fue presentado por el coordinador de
la concejalía de Cultura, Juan Ramón García, Elías Bernabé
comentó que, Sorozábal no fue exiliado al extranjero porque, a
pesar de sus ideas republicanas y de la posibilidad de que fuera
encarcelado, decidió no huir cuando finalizó la Guerra Civil pero
sí fue inhabilitado para ejercer cargos públicos como profesor de
Conservatorio, orquestas o dirigir la Banda Municipal de Madrid como
lo hacía cuando estalló la contienda bélica.
Además, recordó que
fue cesado por la Sociedad General de Autores, se le prohibió
dirigir sus zarzuelas así como saludar al público tras la
representación de sus obras como era tradicional en aquella época e
incluso que su nombre apareciera en las cartelerías de los teatros.
Pero a pesar de todas esas trabas, según Elías Bernabé, decidió
quedarse en España porque no tenía ningún delito de sangre, nunca
había militado en ningún partido político y de lo único que se le
podía acusar es que cuando estalló la Guerra Civil era director de
la Banda Municipal de Madrid.
También,
aclaró que, cuando empezó la Guerra Civil, Pablo Sorozábal
abandonó Madrid para vivir primero en la Comunidad Murciana y
posteriormente en la Valenciana y Cataluña, dedicándose esos años
a ofrecer conciertos para recoger alimentos y fondos económicos para
el pueblo de Madrid.
Unos años en los que este compositor de
zarzuela recibió amenazas, insultos y faltas de respeto.
Además,
como compositor de zarzuelas, Elías Bernabé subrayó que fue el
renovador de este género chico ya que hasta ese momento todas las
zarzuelas eran de tipo rural y costumbristas. Prueba de ello es que
“Katiuska” se desarrolla en la frontera entre Rusia y Ucrania,
“La Isla de las Perlas” en Hawai y “La del manojo de rosas”
cuenta como protagonistas a un mecánico y un piloto de aviación,
algo muy novedoso para aquella época.







