Pronto comenzará el arreglo del camino de Ferrussa
El proyecto ya está hecho, falta adjudicarlo para que las obras puedan comenzar por vía de emergencia dentro de dos semanas
Maite Román Cano / Si se tramita por
vía de emergencia, el proyecto para reparar el muro de Ferrussa que
cayó por las lluvias del pasado mes de enero, podría comenzar
dentro de dos semanas. Así lo aseguraba el concejal de Urbanismo,
Fernando Portillo, quien además afirmaba que se tendrá que hacer
una obra de ingeniería en la que prevalecerá más la seguridad que
la estética.
Se trata de un muro construido hace décadas, propiedad
de los herederos de un conocido fabricante de calzado festero de
Petrer, ya fallecido. Se hizo con una mezcla de piedra y bloques pero
con demasiada altura, sin una base bien cimentada y sin
contrafuertes. Una pared artificial cuya reparación se ha
presupuestado en 200.000 euros y que los propietarios no pueden
asumir. Es ahí donde han radicado los muchos problemas jurídicos
con los que se ha tenido que enfrentar la delegación de Urbanismo.
No obstante, la solución al problema ha llegado, solución cara pero
que se ejecutará dando paso, con toda probabilidad, a un largo
proceso de expropiación de bienes que dé lugar a que esta finca
privada pase a ser municipal.
Todo empezó en
el año 2012 cuando la Oficina Técnica avisa de la poca seguridad
que ofrecía el muro y en cuyo alzado ya se apreciaba una curvatura.
En el año 2014 se repitió el aviso pero en ninguna de las dos
ocasiones se hizo caso al consejo y requerimiento técnico.
Desafortunadamente, las fuertes lluvias del mes de enero hicieron que
todo se precipitara y la advertencia fuera una realidad. Tras quedar
el camino inaccesible para los vehículos y peatones, el Ayuntamiento
requirió a los propietarios que actuaran. Éstos pidieron
presupuesto a una empresa que les valoró el proyecto en 170.000
euros, cantidad inasumible para ellos y eso fue lo que le comunicaron
a los responsables municipales verbalmente.
Entonces comenzó una
tramitación ordinaria en la que se les notificó a los propietarios
la orden por escrito para ejecutar la reparación. Al no poder hacer
frente a la situación, éstos renunciaron a la herencia y es
entonces cuando el Ayuntamiento se convierte en ejecutor subsidiario
del proyecto. Primeramente se encargan dos informes técnicos, uno
para realizar catas en el terreno y otro para valorar las
resistencias y profundidad que deben tener los pilares que se prevé
colocar. Esto ya tiene un coste inicial de 5.000 euros sin haber
empezado la obra.
Según las valoraciones, el coste del proyecto
oscila alrededor de los 200.000 euros y se decide poner en marcha
aprobando en el pleno del pasado mes de mayo una modificación de
crédito por esa cuantía. Esa cifra no estaba contemplada en ninguna
partida del presupuesto municipal, ha sido un imprevisto, pero los
delegados de Urbanismo y Hacienda empiezan a hacer cuentas. Consiguen
50.000 euros al no actualizar el contrato de mantenimiento de
jardines, 50.000 euros que sí tenía para el arreglo de viviendas
sociales que finalmente ejecuta la Consellería, 50.000 euros que se
ahorra del presupuesto de ejecución de la 2º fase de la Manzana
Cultural y, finalmente, 50.000 euros más que se “arañan” de
otras partidas, fundamentalmente de la de gasoil.
Obtenido el dinero,
las obras se pondrán en marcha en pocas semanas si se adjudica el
proyecto a la empresa por vía de urgencia. Si se hace por la vía
ordinaria puede retrasarse hasta casi los dos meses.
Es un proyecto
un tanto complicado en el que se ha optado por no derribar lo que
queda de muro sino hacerle levantar una especie de doble muro con
placas de hormigón y pivotes para reforzar el ya existente. Esos
pivotes irán excavados en el subsuelo a 4 metros de profundidad y
alzados más de 4 metros de la superficie.
Además, entre uno y otro
habrá una separación de metro y medio. Entre éstos y el muro
antiguo se colocarán las placas de hormigón y un relleno de tierra
que amortigüe los posibles derrumbes que se pudieran ocasionar en la
vieja pared de piedra. Una solución poco estética pero más
económica que derribar el que hay y construir uno nuevo según ha
declarado el edil del área a este semanario.







