Cuidado con la Tuta del tomate
Por: Amparo Blasco Gascó
La Tuta Absoluta, conocida también como la polilla del tomate, es
un lepidóptero muy usual en América del Sur pero que ya se ha
detectado en España por lo que desde la Cooperativa Agrícola de
Petrer se recomienda revisar detenidamente las tomateras Los primeros
síntomas de la Tuta Absoluta aparecen en las hojas, principalmente
del ápice de la planta o en los brotes axiliares, la detección de
estos daños es suficiente para tomar medidas de control, tanto de
carácter biológico como químico.
El control biológico más
eficiente es la suelta del mírido “Nesidiocoris Tenuis” ya que
es muy resistente a las altas temperaturas de los ciclos del tomate
primavera-verano y puede alimentarse de otros insectos o incluso de
la planta en el caso de no tener bastante presa disponible. Si bien
la suelta en el campo se puede realizar con buenos efectos sobre el
control de la plaga, los mejores y más rápidos son las sueltas
controladas del mírido en semillero.
Este último modo es el que
mayoritariamente se está llevando a cabo para el control de la Tuta
puesto que acelera el proceso de establecimiento del depredador en el
cultivo en comparación a las sueltas directamente en campo. Respecto
al control químico, no hay que olvidar que los tratamientos contra
la Tuta que se utilicen no pueden afectar a la población de
“Nesidiocoris Tenuis” por lo que se debe de recurrir
preferentemente a todos aquellos que sean compatibles con el mírido.
También, hay que tener en cuenta que todos los tratamientos deberán
de realizarse a última hora del día, añadiendo regulador de Ph y
mojante, e intentando cubrir bien la planta. Además, se deberá de
realizar una correcta rotación de materias activas para evitar
resistencias. Materias activas como “Bacillus Thuringiensis”,
“Clorantraniliprol”, “Indoxacarb”, “Spinosad” y
“Emamectina”.







