Caminando, caminando
Pues resulta que ya acaba Junio y como es de esperar se abre el
camino hacia el descanso. Algunos han tenido oportunidad de trabajar
todo el año y aguardan ya impacientes el disparo de salida. ¿He
dicho oportunidad de trabajar? ¡Qué horror de expresión!, sin duda
ha sido un “lapsus”.
Debería haber escrito el Derecho, con
mayúscula, sin restricciones, sin adjetivos, sin condicionantes, sin
limitaciones. Pero no, en nuestra Ciudad –que invocamos con
incontenido orgullo- sigue habiendo gente en paro, hombres y mujeres
en desempleo, muchos de ellos con cargas familiares que subsisten
como pueden: Abuelos, familiares, vecinos y amigos, aportan lo más
básico. También ONGs (aunque no lleguen a todos los casos que
quisieran). Nos hemos acostumbrado tanto a ello que parece que forman
parte del paisaje, como los olivos, como las ermitas, como los
coches, como todo aquello que impregna cotidianamente nuestros
sentidos.
En este caminar, la resignación o el itinerario hacia el
“sálvese quien pueda” parecen interiorizados por el resto de la
ciudadanía. ¿ciudadanía? ¡Otra vez un palabro inadecuado!
(debería haber utilizado: Esa gente con quienes nos cruzamos a
diario e incluso saludamos). Sostengo que no es la “resignación
cristiana ante los males recibidos” lo que nos hará salir del
letargo, sino la movilización ante la mayor de las injusticias que
se puede infligir a un hombre o a una mujer que, estando en edad de
trabajar y queriendo hacerlo, no encuentran más consuelo que una
palmadita en la espalda o el consabido “es que todo está muy mal,
ya sabes”, como si sobraran del cupo de “activos” que la
organización social permite mantener –para producir- en beneficio
de quienes –cada día con mayor intensidad- codician beneficios y
mercantilizan el esfuerzo ajeno.
¿Todo? me pregunto, y de inmediato
me respondo que NO, que lo que está mal son las actitudes
insolidarias de quienes pueden hacer algo más que lo que hacen a
diario. Mantengo la opinión que una sociedad que empuja a sus gentes
hacia el precariado y hacia la marginación, es una sociedad enferma,
una sociedad sin principios y sin valores. Ante este panorama
desolador (Petrer ha incrementado el número de desempleados en estos
últimos meses-años)
¿Qué podemos hacer? A mí se me ocurren
algunas cosas (Me gustaría conocer otros criterios): 1º.- Mantener
viva la antorcha de la reivindicación ciudadana -en todos los
órdenes-, para que se impulse el Bien Común a través de la presión
y el posicionamiento activo no claudicante. No callar nunca y decir
verdad sin concesiones ante quienes tienen en su mano paliar o
revertir la situación y no hacen lo suficiente para conseguirlo.
2º.- Instar y exigir a nuestras autoridades locales, que pongan en
marcha todos los mecanismos a nuestro alcance para incorporar a los
Agentes Sociales en la toma de decisiones: El Ayuntamiento no solo
debe ser transparente con el destino de nuestras aportaciones vía
contribuciones, ni tampoco con los emolumentos que reciben por su
acción política, sino que –en las grandes cuestiones que afectan
a los ciudadanos, y la primera es el desempleo- debe establecer
cauces de participación, escuchando a quien tenga algo que aportar,
difundiendo las propuestas, valorando posibilidades, evaluando los
programas que se implementen, corrigiendo las ineficacias y, en
definitiva, orientando las acciones políticas hacia donde sean más
útiles y generen menos desigualdad y marginación.
3º.- En el
Ayuntamiento, el área más “importante” sigue siendo Urbanismo
¿por qué? Tal vez porque tradicionalmente ha sido así y nadie se
atreve a priorizar otras áreas. 4º.- ¿Qué problema hay en que se
genere, jerarquice y priorice, un Gran Área Orgánica y Funcional
del Bien Común, en la que se integre Desarrollo Económico, Empleo,
Servicios Sociales, Educación y Sanidad, y que tenga primacía sobre
Hacienda, Urbanismo, Servicios y el resto de las Áreas de decisión
política?
5º.- ¿Por qué no se eliminan las Concejalías de Medios
de Comunicación y de Juventud? La primera para que se integre en
Cultura y la segunda en Educación. De este modo habría políticos
disponibles para armonizar otros cometidos. 6º.- Nuestra ciudad no
puede permitirse el lujo de apostar por el Turismo y que nos vendan
“la cabra” que ello es el futuro, porque no es así ni lo será
por razones obvias. En lugar de ello, hay que redoblar esfuerzos en
lo que sabemos hacer, en lo que nos identifica, en lo que tiene
continuidad en un mundo globalizado, en lo que nos ha dado de comer
durante décadas y que sabemos hacer como nadie: El Calzado y la
Marroquinería y, por extensión la Industria asociada a las
anteriores. Dedicamos demasiadas energías a realizar esfuerzos que
poco aportan al Producto Interior Bruto de nuestra localidad, ni tan
siquiera generan una imagen sólida de nuestra importancia como
Municipio.
7º.- Tampoco podemos apostar por las Nuevas Tecnologías
-como alguien pretende-, sin valorar previamente los impactos que
puedan tener en nuestro tejido productivo. En lugar de la actual
orientación, deberíamos intentar conectar toda la Industria entre
sí para proyectarla hacia los Mercados Internacionales (utilizando
también ¡cómo no!) dichas NNTT, pero con un sentido pragmático de
rentabilidad a corto plazo. ¡No vendamos humo!, porque acabaremos
asfixiados y perderemos en nuestra desviada atención lo que ya
sabemos hacer y dominamos, nuestras potencialidades. Por no
alargarme, termino con una consideración muy seria y que ya va
siendo alarmante:
Quien no quiera asumir responsabilidades en nuestro
Ayuntamiento, que dimita, que corra la Lista electoral de los
Partidos y que asuman cometidos quienes estén preparados para
hacerlo y que estén dispuestos a ello. Nuestros Impuestos van
ligados a la eficacia de los cometidos porque nos estamos jugando el
futuro de las actuales generaciones. Los Partidos Políticos y el
conjunto de la Sociedad Civil debemos aunar esfuerzos y adquirir
compromisos de carácter estructural, exigiendo pero ayudando también
en la búsqueda de las respuestas. Cierro con la gran pregunta que me
inquieta desde ya hace tiempo: ¿Qué Modelo de ciudad queremos? La
respuesta no puede estar navegando en el viento.