Prensa para rellenar cartuchos de caza
Por: JAUME PÉREZ ALCARAZ
Esta semana la sección “Aprén del passat” recupera la parte
etnológica de la colección que alberga el museo a partir de uno de
los objetos que, quizás para muchos, ha pasado inadvertido en la
exposición etnológica de las casas-cueva de la muralla: la prensa
para rellenar cartuchos de caza.
Desde que en 2009 se inaugurara la exposición etnológica de las
casas-cueva han sido muchas las donaciones de piezas de vecinos y
vecinas de Petrer, tal fue el caso del objeto en cuestión. Esta
exclusiva pieza fue donada por Luis Pérez Reig cuando, tras visitar
con unos familiares el castillo y las casas-cueva, quedó gratamente
sorprendido por el montaje museográfico y comprobó que había una
sección dedicada a la caza.
Por ello, decidió ceder
desinteresadamente al museo unas antiguas máquinas para rellenar
cartuchos, así como algunos cartuchos de caza sin utilizar. La
pieza que presentamos esta semana es una prensa para rellenar
cartuchos de escopeta. Se trata de una herramienta de mediados del
siglo XX, de madera y metal, que servía para precintar y cerrar los
cartuchos de caza. Una pieza única y singular que podemos encontrar
en las casas-cueva de la muralla en la sección de caza, situada
entre la sala dedicada al trabajo del zapatero y la sala de
agricultura.
Pero, ¿qué importancia tuvo la caza en el término
municipal de Petrer? La caza ha servido, desde tiempo inmemorial,
como un trabajo necesario para la supervivencia del hombre. Sin
embargo, con el paso de los años, pasó a considerarse una actividad
de ocio y deporte, dirigada a un sector de la sociedad, distinguido
por la comodidad y la ociosidad. Por tanto, una actividad elitista,
donde el aspecto económico y social tenía mucho que decir. Hay dos
tipos de caza: la mayor y la menor.
La mayor toma el nombre de
animales grandes como el ciervo, el jabalí, etc., para los que se
usan el fusil o la escopeta. Se practica en grupo acechando a la
presa o en solitario, bien esperando, bien caminando. Para la caza
menor, es decir, la de conejos, liebres y animales de pluma, hay
también diferentes modalidades que van desde la espera junto a un
solo perro, a la aplicación de redes con reclamos. El perro es quien
detecta la pieza y la cobra. Para cada modalidad de caza existe una
raza de perro propicia, aunque en la Comunidad Valenciana suele ser
el podenco.
Hasta 1952, en Petrer la pieza más cazada siempre había
sido el conejo, sin embargo, aparecieron los primeros brotes de
mixomatosis -enfermedad que mermó la población- obligando a cazar
perdiz roja. Con el proceso de industrialización y el consecuente
abandono de la agricultura se perdió en parte la práctica de la
caza, por lo que se creó la Sociedad de Cazadores La Unión al
finalizar la guerra civil, que es propietaria de dos cotos privados:
La Sierra del Caballo y El Calafate.
Desde estas líneas queremos
agradecer a Luis Pérez Reig la donación de las piezas y a todas
aquellas personas que han colaborado desinteresadamente con él.
Además, recordamos a todos los vecinos de Petrer que el Museo Dámaso
Navarro está abierto a recibir donaciones de objetos de valor
histórico, pero también representativo de la vida cotidiana de
nuestra villa.