El cementerio municipal de Petrer
Por: JAUME PÉREZ ALCARAZ
Siguiendo con la temática referente al mundo de los difuntos, si
la semana pasada tratamos cómo se difunde esta matería entre los
más jóvenes, esta semana se presenta un elemento más actual,
presente en la vida de todos los petrerenses desde 1935. Se trata del
cementerio municipal de Petrer.
En Petrer existía un emplazamiento más antiguo para el
cementerio, tal y como tratamos en el año pasado en la publicación
del 27 de mayo de 2016 de esta sección. Comentamos la existencia del
llamado “Cementeri Vell” ubicado en las inmediaciones del actual
campo de fúbol del Barxell desde 1816. Sin embargo, el actual
cementerio data de 1935, cuando fue trasladado de esta zona a la
actual, junto a la Rambla y las calles de Santa Bárbara y Presbítero
Conrado. Pero, ¿por qué se cambió?.
Al parecer presentaba
bastantes deficiencias en cuanto a mantenimiento y conservación, con
pésimas condiciones higiénicas por su proximidad a las viviendas
del casco urbano y una capacidad limitada para una población que iba
aumentando año tras año. Aunque el cementerio se inauguró en 1935,
nueve años antes se había colocado la primera piedra en la zona del
Guirney por Carlos Esteve, elegido por su apoyo tanto a este proyecto
como al del matadero.
En el año 1927, se aprobó la realización y
el comienzo de las obras, sin embargo, la crisis de 1929 ralentizó
dicha empresa, pues no sería hasta 1935 cuando, acordados los
terrenos que debían ser comprados, el precio que se pagaría por
ellos y solventados algunos problemas con la Delegación de Hacienda,
comenzaron dichas obras. A lo largo de este periodo, sobre todo en el
año 1931, a través de la prensa local, se pudieron constatar
intensos debates entre los ciudadanos de Petrer que demandaban un
nuevo cementerio.
Un ejemplo claro, reflejado en el artículo de Mari
Carmen Rico “El cementerio de 1935”, es un extracto del artículo
“A la mujer petrelense” firmado por Cumajo -Joaquín Martínez
Cuenca- que decía lo siguiente: “…Grita, sí; rebélate cuando
la causa es justa. Rebélate noblemente si pides UN CEMENTERIO. Donde
tus hijos, tus padres o hermanos, puedan reposar…” El
proyecto de construcción del cementerio fue remitido al arquitecto
D. Juan Vidal Ramos, quien planificó unas instalaciones que podrían
utilizarse por más de 25 años, con una superficie 6.000 m2 y un
coste total de 44.166,37 ptas. E
n 1936 finalizan las obras y dan
comienzo las primeras solicitudes para construir panteones, siendo
Trinidad Ferrero Sanz -madre del farmacéutico José Perseguer- el
primer enterramiento del cementerio. En 1959, el cementerio agotó
las zonas tanto para la construcción de nichos como de panteones.
Por ello, el Ayuntamiento decidió ampliar la zona sur, habilitando
un espacio para 147 parcelas de 3 x 2 m2, calles, travesías y zonas
verdes. Además de un altar semicerrado donde celebrar oficios
religiosos. Nueves años después, la obra quedó completamente
terminada. La siguiente ampliación se realizó en 1972. El
cementerio extendió sus instalaciones hacia el este con la
construcción de 200 nichos, una nueva casa-vivienda para el
conserje y un nuevo depósito de cadáveres.
En la ampliación de
1972, se solicitó a la Diócesis Orihuela-Alicante, para una zona
conocida como el cementerio civil o laico, “…realizar las obras
oportunas encaminadas a hacer desaparecer esa barrera real y
espiritual…”, siendo denegada esta petición. La última
ampliación se llevó a cabo a finales de 2014, compuesta por tres
actuaciones: un paseo amplio de acceso al cementerio, un aparcamiento
ajardinado y un vial con una rotonda para favorecer el acceso. El
proyecto contemplaba una fachada para la zona nueva, una escultura,
el vallado y delimitación de parcelas, así como una zona de nichos
y panteones con una capacidad para 15 años. Las obras dieron
comienzo en noviembre del 2014 y se concluyeron en los primeros meses
del 2015.
PARA SABER MÁS:
Toda la información ha sido extraída del artículo
“El cementerio de 1935” escrito por nuestra cronista Mari Carmen
Rico Navarro y publicado en la revista Festa 95.







